viernes, 13 de octubre de 2017

Era nuestra hiperreflexión neurótica





"Ya sabíamos que todo aquello era hablar por hablar, pero no importaba nada, hoy nos habíamos portado todos bien, y habíamos encontrado nuestros papeles, que, por la mañana, se desintegrarían una vez más. Claro que no era la epigenética. Era nuestra hiperreflexión neurótica, el continuo preguntarse por el papel propio, la maniática dedicación a nosotros mismos, el tiempo que se abría ante nosotros desierto e infinito y el aburrimiento incierto de nuestras vidas arenosas."

Ronja Von Rönne, Ya vamos.



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