viernes, 11 de agosto de 2017

Fue tan sólo la pérdida de la batalla de Austerlitz






"Como el mecanismo de un reloj, en el de un aparato militar, una vez puesto en marcha, el movimiento no puede detenerse antes que llegue el final, asimismo, un instante antes que haya trasmitido el movimiento, las partes del mecanismo que no han entrado en función están inmóviles: las ruedas se engranan, las poleas giran rápidamente, pero la rueda contigua permanece aún inmóvil y se diría que quedará así cientos de años, hasta que un diente la engancha y, arrastrada, empieza a girar y se confunde en una acción cuyo resultado y objetivo no entiende.
Lo mismo que en un reloj, en el que el resultado del complicado movimiento de innumerables ruedas y poleas no es más que el lento y cadencioso desplazamiento de las manillas que indican la hora, el resultado de los movimientos de aquellos ciento sesenta mi rusos y franceses, con todas sus pasiones, deseos, sufrimientos, humillaciones, y sus momentos de orgullo, de miedo y de entusiasmo, fue tan sólo la pérdida de la batalla de Austerlitz, la llamada batalla de los tres emperadores, es decir, el lento girar de la manilla de la Historia Universal sobre la esfera de la Historia de la Humanidad."

Lev Tolstói, Guerra y paz.


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