miércoles, 12 de marzo de 2014

Y por eso casi todo el mundo le tiene alguna guardada a alguien




"Tupra pareció impacientarse un poco, pero muy poco. Me daba la impresión de estar a gusto, de que le agradaba el diálogo y mi rapidez, una vez vencida mi vacilación inicial y una vez estimulado por su preguntar, Tupra era un gran preguntador jamás olvidaba nada de lo ya contestado y así era capaz de volver sobre ello cuando menos lo esperaba el interrogado y cuando éste sí se había olvidado, olvidamos lo que decimos mucho más que lo que escuchamos, lo que escribimos mucho más que lo que leemos, lo que enviamos mucho más que lo que nos alcanza, por eso no contamos apenas con las ofensas que infligimos y sí en cambio con las que sufrimos, y por eso casi todo el mundo le tiene alguna guardada a alguien."

Javier Marías, Tu rostro mañana.

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