martes, 7 de enero de 2014

Si algo no sube a una nave espacial hoy en día es un lápiz



"En algún momento de la carrera espacial comenzó a circular la anécdota de que los primeros astronautas no pudieron escribir porque la tinta de sus bolígrafos no caía a consecuencia de la gravedad. Para remediarlo, la NASA contrató a la empresa Andersen Consulting, que inventó el bolígrafo capaz de escribir en el espacio. El coste de la investigación fue de 12 millones de dólares. Mientras tanto, se decía, los rusos encontraron otra solución mucho más barata: usar lápices. El astronauta español Pedro Duque (1963-), durante uno de sus viajes espaciales, exactamente el 23 de octubre de 2003, redactó la siguiente crónica:
Estoy escribiendo estas notas en el Soyuz con un boli barato (...) En mi primer vuelo, como todos los astronautas del Shuttle, yo llevé un boli muy caro, de esos que tienen el cartucho de tinta a presión. Sin embargo, el otro día estaba con mi instructor de Soyuz, y vi que estaba preparando los libros para el vuelo, y estaba poniéndonos un boli con un cordel para escribir una vez en órbita. Ante mi asombro, me dijo que los rusos siempre han usado boli en el espacio. Yo también metí uno nuestro, de propaganda de la Agencia Europea del Espacio (no vaya a ser que los boli rusos sean especiales), y aquí estoy, no deja de funcionar y ni "escupe" ni nada. Aveces, prever demasiado las cosas impide hacer intentos y por lo tanto las cosas se contruyen más complicadas.
Nota aclaratoria: los primero bolígrafos no viajaron al espacio hasta 1965. Hasta entonces, los astronautas de la la NASA -y no los rusos- habían utilizado lápices. La razón del cambio fue evitar el peligro de la madera y el grafito, materiales altamente inflamables. Si algo no sube a una nave espacial hoy en día es un lápiz."

Fernando Garcés Blázquez, La historia del mundo.

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