lunes, 15 de julio de 2013

Oh, niños, eternos niños




"La primera promesa que se hicieron dos seres de carne y hueso tuvo lugar al pie de una roca que se estaba convirtiendo en polvo; pusieron por testigo de su constancia un cielo que cambia a cada instante; a su alrededor y en ellos mismos, todo cambiaba, pero ellos creían que su corazón estaba libre de vicisitudes. ¡Oh, niños, eternos niños!..." 

Denis Diderot, Jacques el fatalista.

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