jueves, 11 de octubre de 2012

Ubik






"-¿Está usted cansado de tanta insipidez? ¿Se ha apoderado la col hervida de su universo gastronómico? -dijo Runciter con su voz áspera de siempre-. ¿No consigue librarse de ese viejo olor apagado y rancio de lunes por la mañana, por más centavos que introduzca en la cocina? Ubik pondrá fin a su problema: Ubik resucita el sabor de la comida, devolviéndole la frescura y restituyendo a cada plato su delicioso aroma de siempre. -Una lata de spray de vivos colores reemplazó a Glen Runciter en la pantalla-. Una pulverización invisible de Ubik, producto de precio por demás económico, ahuyentará todos sus temores obsesivos de que el mundo esté convirtiéndose en leche agria, magnetófonos gastados y ascensores antiguos, amén de otras manifestaciones de degeneración no vislumbradas todavía. Debe usted saber que esta forma regresiva de deterioro del mundo constituye una experiencia normal para muchos semivivos, particularmente en aquellas etapas iniciales durante las cuales los vínculos con la realidad son todavía estrechos. El semivivo retiene como carga residual una especie de universo que se resiste a desaparecer y lo percibe como un pseudoambiente altamente inestable, no apoyado en infraestructura érgica alguna. Esto resulta especialmente cierto cuando se amalgaman varios sistemas de memoria, como es el caso de todos ustedes. ¡Pero con el nuevo Ubik, más potente que nunca, el problema se ha acabado!
Joe se sentó atónito, sin apartar la mirada de la pantalla, en la que un hada de dibujos animados revoloteaba en espiral lanzando chorros de Ubik por todas partes.
El hada fue sustituida por un ama de casa de enormes dientes y mandíbula de caballo, que vociferaba con tono estridente.
-Me decidí por Ubik después de probar otros soportes de realidad débiles y anticuados. Mis cacharros de cocina se convertían en un montón de herrumbre. Los suelos de mi apartamento se hundían, y un día mi marido, Charley, agujereó con el pie la puerta del dormitorio. Pero ahora uso el nuevo Ubik, potente y económico, y me da un resultado maravilloso. Observen este frigorífico. -En la pantalla apareció una antigua nevera General Electric-. Caramba, ha retrocedido ochenta años...
-Sesenta y dos -corrigió Joe Chip de forma refleja.
-Y mire ahora -dijo la mujer, rociando el viejo trasto con un aerosol Ubik. Una aureola mágica lo envolvió y fue sustituido en una abrir y cerrar de ojos por un espléndido refrigerador de seis puertas a monedas.
-Sí -prosiguió la sombría voz de Runciter-, por medio de las más avanzadas técnicas de la ciencia moderna, la regresión de la materia hacia formas primitivas puede ser invertida, y a un precio razonable. Ubik se vende únicamente en los mejores establecimientos de artículos para el hogar de la Tierra. Evite el uso interno. Manténgalo alejado del fuego. Siga cuidadosamente las normas de utilización que figuran en la etiqueta. Búsquelo, Joe, no se quede ahí sentado: vaya a buscar un frasco de Ubik y pulverice con él a su alrededor noche y día."

Philip K. Dick, Ubik.


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