martes, 12 de junio de 2012

Yo, Tristam Shandy




"El quinto día de noviembre de 1718, que según la fecha ya establecida se aproximó a los nueve meses de calendario tanto como cualquier marido podría haber razonablemente esperado, yo, Tristam Shandy, Caballero, fui traído a este ruin y desastroso mundo nuestro. Ojalá hubiera nacido en la Luna o en cualquiera de los planetas (a excepción de Júpiter y Saturno, pues nunca pude soportar los climas fríos), ya que no me podría haber ido peor en ninguno de ellos (si bien no respondo de Venus) de lo que me ha ido en este vil, sucio planeta nuestroel cual, dicho sea con todo respeto, para mí que lo compusieron con pedazos y retales sueltos de los demás;no es que el planeta no esté bastante bien siempre y cuando uno nazca heredero de un gran título o de grandes propiedades; o pueda ingeniársrelas de alguna manera para ser llamado a ocupar cargos públicos y funciones llenas de dignidad y poder; pero ese no es mi caso ;y en consecuencia cada uno hablará de la feria según le haya ido a su mercancía; ̣y por esta razón afirmo de nuevo que este es uno de los mundos más viles que jamás se hicieron;pues en verdad puedo decir que desde el mismo instante en que empecé a respirar en él, y hasta ahora, en que apenas si puedo hacerlo debido a un asma que cogí patinando en Flandes con el viento de cara, he sido el continuo juguete de lo que el mundo llama fortuna; y aunque no la difamaré diciendo que en más de una ocasión me ha hecho sentir el peso de algún mal grande o considerable, afirmo sin embargo, con la mayor ecuanimidad del mundo, que en todas las etapas de mi vida y a cada vuelta o esquina en que podía haberse portado bien conmigo, la descortés Duquesa me ha obsequiado con una andanada de lances tan infaustos y desgracias tan dignas de conmiseración como las que HÉROE alguno, por pequeño que fuera, haya sufrido jamás."


  Lawrence Sterne, Tristam Shandy.


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