jueves, 17 de mayo de 2012

Un juego llamado sociedad








"En este juego se convence a una persona, el inocente del grupo, para que abandone la habitación al tiempo que se le informa se que otro de los miembros del grupo relatará algún sueño que haya tenido recientemente. Éste deberá contar su sueño a todos los que se queden en la habitación, de modo que cuando vuelva aquel a quien le tocó salir empiece a hacer preguntas, la identidad del que tuvo el sueño quedará oculta entre el coro de los que responden. El cometido del que salió es hacer preguntas, a las que los demás sólo pueden responder sí o no, a fin de adivinar la trama del sueño con el mayor detalle posible y, una vez hecho esto, deberá psicoanalizar al que soñó para poder adivinar su identidad.
Una vez que uno de los asistentes ha abandonado la habitación, el huésped explica al resto del grupo que nadie debe contar un sueño, sino que deberán responder a las preguntas de acuerdo con las siguientes reglas: si la última palabra de la pregunta está en la primera mitad del alfabeto, tendrán que responder sí, y tendran que responder no en los demás casos; solo hay una condición: se aplicauna regla especial para evitar contradicciones que invalida a las anteriores, de acuerdo con la cual debe responderse a preguntas posteriores de forma que no contradigan las respuestas anteriores. Por ejemplo:

P: ¿Trata de un sueño de una chica?
R: Sí.

Pero si más adelante se formula una pregunta como:

P: ¿Aparecen personajes femeninos?
R: Sí (a pesar de la s final, en aplicación de la regla que prohibe las contradicciones).

Cuando el inocente vuelve a la habitación y empieza a hacer preguntas, recibe como respuesta una serie de síes y noes ordenados al azar,, o en todo caso distribuídos arbitrariamente. Casi siempre el resultado es muy entretenido. A veces el juego termina de repente y de forma bastante absurda, como ocurriría si la primera pregunta fuera “¿es el sueño idéntico palabra por palabra a el quijote?
O también “¿aparecen seres animados?”. Aunque lo más normal es que, para regocijo de los participantes, se vaya construyendo una historia estrafalaria y a menudo obscena, plagada de ridículos percances. Cundo finalmente quien hace las preguntas decide que el que tuvo el sueño, debe ser alguien muy enfermo y lleno de conplejos, el animado grupo se apresura a informarle de que el autor del “sueño” no es otro más que el mismo. Evidentemente, esto no es del todo cierto. De alguna manera, el inocente sí que es el autor del sueño en virtud de las preguntas que decidió hacer. (Sólo a él se le ocurrió poner a los tres gorilas en el bote de remos con la monja.) Pero en otro sentido, el sueño simplemente carece de autor, y eso es precisamente lo importante. Estamos ante un proceso de producción narrativa, de acumulación de detalles, sin plan alguno ni intención de ser autor: una ilusión sin ilusionista.
La estructura de este juego tiene un sorprendente parecido con la estructura de una familia de modelos bien conocidos de sistemas perceptivos. Es un hecho comúnmente aceptado qye la visión humana, por ejemplo, no puede ser explicada como un proceso únicamente “dirigido por los datos” o “de abajo arriba”, sino que es necesariosuponer la existencia, en los niveles superiores, de ciertos procesos “dirigidos por expectativas” para la verificación de las hipotesis (o algo parecido a la verificación de hipótesis). Otro miembro de esta familia de modelos es el modelo perceptivo de “análisis por síntesis” que también supone que las percepciones se contruyen en una proceso que combian exxpectativas generadas centralmente, por un lado, y confiemaciones (y desmentidos) por otro. La idea general que subyace a estad teorias es que una vez se ha producido una determinada cantidad se “procesamiento” en los estratos iniciales o perífericos de sistema perceptivo, las tareas perceptivas se completan- los objetos son identificados, reconocidos categorizados- con una serie de ciclos de generación y verificación. En cada uno de esos ciclos, las expectativas e intereses del momento nos sirven para elaborar hipótesis que nuestros sistemas percetivos deben confirmar o refutar; una rápida secuencia de generaciones y confirmaciones de hipotesis da lugar al producto final, el “modelo presente” puesto al día, del mundo del sujeto perceptor. La base sobre la que se fundamentan dichas explicaciones de la percepción respojnde a consideraciones de diversa indole, tanto biologicas como epistemologicas. No podemos decir que ecistan pruebas irrefutables en favor de tales modelos, si bien es cierto que los experimentos que se han llevado a caboinspirados por este enfoque hantenido un éxito notable. Algunos teoricos han sido tan osados como para afirmar que la percepción debe tener esta estructura fundamental.
Sea cual sea el veredicto final en cuando a la veracidad de las teorias se la percepcion basadas en la generacion y verificación de hipotesis, observamos que nos permiten dar una explicación simple y bastante solida del fenómeno de las alucinaciones. Lo único que es preciso suponer para que un sistema perceptivo normal entre en estado de alucinación es que, mientras la parte de generación de hipotesis de ciclo (es decir, la que está dirigida por expectativas) funciona con normalidad, la parte dirigida por los datos (es decir, la encargada de verificar) entra en proceso aleatorio o arbitrario de confirmacion y refutación, exactamente igual que en nuestro juego de sociedad. En otras palabras, si el ruido del canal de datos se ve arbitrariamente amplificado en forma de “confirmaciones” y “refutaciones” (las respuestas arbitrarias en forma de sí o no en el juego) , las expectativas, inquietudes, obasesiones y preocupaciones que pueda tener la víctima en ese mometo harán que se planteen preguntas o hipótesis cuyo contenido reflejará, con toda seguridad, esos intereses. De este modo, en el sistemma perceptivo se irá desplegando una historia sin autor. No es necesario suponer que la historia estaba escrita de antemano, ni tampoco que la información se almacena y se conbina en la parte ilusionista del cerebro. Lo único que hace falta asumir es que el ilusionista entra en estado arbitrario de verificación y que la víctima proporciona el contenido al plantear sus preguntas.
Esta explicación es la que nos permite establecer un vínculo más directo entre el estado emocional de alucinado y el contenido de las alucinaciones que se producen. Por lo general, el contenido de las alucinaciones está relacionado con las inquietudes que asaltan al alucinado en un determinado momento, y el modelo que acabamos de exponer incorpora este factor sin necesidad de recurrir a al intervención de un narrador interno dotado de una grado información inverosímil y poseedor de una teoría o un modelo de la psicología de la víctima. Por ejemplo, ¿por qué un cazador, el último día antes de la veda, ve un ciervo, con sus hastas y su blanca cola, cuando lo que está mirando es un vaca negra o a otro cazador con una chaqueta naranja? Por que su interrogador interno está preguntando obsesivamente “¿es eso un ciervo?” y reciviendo un NO como respuesta, hasta que finalmente un poco de ruido en el sistema se ve amplificado por error como un SÍ, con las consavidas consecuencias catastroficas.
Existe un cierto numero de descubrimientos que avalan esta concepción de las alucinaciones. Por ejemplo, es bien sabido que las alucinaciones son el resultado normal de lasgos períodos de privación sensorial. Una posible explicación de este hacho sería que durante la privación sensorial, la parte dirigida por datos del sistema de generación y verificación de hipótesis haga descender la posición de su humbral para el ruido, el cual se ve asía amplificado en forma de patrones arbitrarios de señales de confirmación y refutación, que terminan por convertirse en detalladas alucinaciones, cuyo contenido no es sino el producto de ansiosas expectativas y confirmaciones aleatorias. Además, como demuestra la mayoría de testimonios, las alucinaciones se van produciendo de forma gradual (en condiciones de privación sensorial o bajo el efecto de drogas). Primero son debiles- por ejemplo, geometricas-, para ir haciendose más fuertes (“objetivas” o “narrativas”); efecto, éste, que forma parte de las predicciones de nuestro modelo.
Finalmente, el mero hecho de que, por difusión en el sistema nervioso, una droga sea capaz de producir efetos tan complejos y ricos en contenido tambien necesita una explicación; es evidene que la droga por sí misma no puede “contener la historia”, por mucho que algunos incautos se empeñen en que es así. Es muy poco probable que una droga, actuando de forma difusa, pueda crear o incluso convertirse en un complejo sistema de ilusionismo, mientras que es fácil ver que una droga podría actuar de manera que el humbralde verificación de un sistema de generación de hipótesis se viera rebajado, elevado o simplemente alterado de manera arbitraria.
Es evidente que el modelo de generación de alucinaciones inspirado en el juego de sociedad puede dar cuenta tambien de la composición de los sueños. Desde los trabajos de Freud, han quedado pocas dudas sobre el hecho de que el contenido temático de los sueños es claramente sintomatico de los más profundos impulsos, ansiedades y preocupaciones del que sueña, aunque los indicios que nos proporcionan los sueños siempre quedan bien ocultos por un barniz de simbolismo y de pistas falsas. ¿Qué otro proceso podría producir historias que con tanta efectividad hablan sin cesar de las más profundas inquietudes del que sueñay a al vez ocultarlo todo bajo el velo de la metafora y la sustitución? El freudiano suele responder a esta pregunta con la extrabagante hipótesis de que existe un dramaturgo interno especializado en componer sueños terapeuticos en beneficio del ego y en enviar astutamente las intervenciones de un censor interno disfrazando su auténtico significado. (El modelo freudiano podría denominarse también modelo de Hamlet, ya que recuerda la estrategia de Hamlet de ofrecer un representación de la “ratonera” sólo para Claudio; se necesita un genio realmente listo para imaginar una estratagema como ésta, pero si debemos creer en Freud, todos albergamos a un virtuoso de la narración de este tipo.) Como veremos más adelante, no todas aquellas teorias que proponen la existencia de homunculos (hombrecillos en el cerebro) merecen ser rechazadas; sin embargo, siempre que uno deba aperlar a los homúnculos para que corran en su ayuda, sería conveniente que éstos se parecieran más a una brigada de funcionarios estúpidos que a los brillantes dramaturgos de Freud, encargados de organizarnos una representación onírica para cada noche. El modelo que hemos propuesto elimina la necesidad de dramaturgo por completo y cuenta con la “audiencia” (por analogía con aquel que “los es” en el juego de sociedad) para que se encargue de aportar el contenido. Está claro que la audiencia no es un simple figurante, pero por lo menos no tiene por qué disponer de una teoría sobre sus propias ansiedades; sólo debe dejarse llevar por ellas en el momento de hacer las preguntas. (...)"

Daniel Dennett, La conciencia explicada.





Transcript

"Question: What is consciousness?

Daniel Dennett: Most people think consciousness, whatever it is, is just supercalifragilisticexpialidocious.  It’s something so wonderful, wonderful, wonderful, wonderful, that we have to sort of divide the universe in two to make room for it.  All in one side, all by itself and I understand why they think that and I think it’s just wrong.  It is wonderful.  It’s astonishingly wonderful but it is not a miracle and it isn’t magic.  It’s a bunch of tricks and really is I’d like the comparison with magic because stage magic of course is not magic, magic.  Its bunch of tricks and consciousness is a bunch of tricks in the brain and we’re learning what those tricks are and how they fit together and why it seems to be so much more than that bunch of tricks.  Now, for a lot people the very suggestion that, that might be so is offensive or repugnant.  They really don’t like that idea and they view it as in a sort of an assault on their dignity or their specialness and I think that’s a prime mistake.  It’s a mistake because it means if you think that way, you’re going to systematically ignore the pads of the pads of exploration of research that, that might tend to confirm that and you’re going to hold out from mystery, you’re going to hold out for more specialness and it’s really there and some people just can’t help themselves.  They can’t take seriously.  They won’t take seriously.  The idea, the consciousness is an amazing collection of sort of Monday and tricks in the brain.  And they say, “I just can’t imagine it” and I say, “No you won’t imagine it.  You can imagine it.  You’re just not trying.”

Question: What scares people about this idea?
Daniel Dennett:     I think, I think the hidden agenda and not so hidden very often for all of this is a concern about freewill.  I think at the bottom of the barrel, what people are really worried about is that if we have an entirely naturalistic and ultimately in a certain sense mechanistic at the nano level at the protein level?  If we have a mechanistic theory of consciousness this will show that oh, my gosh we don’t have free will and then life has no meaning and I can’t be responsible for my best or worst deeds and that doesn’t follow but fear that it would follow, rattles people and deflects them from taking this idea seriously because they really don’t want them to be true.  My approach to that is to challenge that desire and say no.  Everything you want or should want in the way of freewill, you can have on this picture.  There are some traditional motions of freewill that turn out to be impossible on this view, tough but why do you want them? They are not important.  They are simply ill founded desires, the varieties of freewill worth wanting, you can have and so take a deep breath relax and let’s figure out how it is done. 
Question: Why is this "the only freedom that really matters?"
Daniel Dennett:    For billions of years on this planet, there was a life but no freewill.  Physics hasn’t change but now we have free will.  The difference is not in physics has nothing to do with determinism and what are the indeterminism it has to do with ultimately with biology, thickly evolutionary biology.  What has happen over those billions of years is that greater and greater competences have been designed and have evolved and the competence of a dolphin or of a chimpanzee.  The cognitive competence. the sort of mental competence is hugely superior to the competence of you know, a lobster, or a starfish but ours dwarfs the competence of a dolphin or a chimpanzee perhaps even greater extent and there’s an entirely naturalistic story to say to tell about how we came to have that competence or those competences and it’s that can do.  It’s that power that we have which is natural but it’s that power which sets us aside from every other species and the key to it is that we don’t just act for reasons, we represent our reasons to ourselves and to others.  The business of asking somebody why do, why did you do that?  And the person being able to answer is a very simple and very, it’s an everyday phenomenon but it is a key and it is the key to responsibility and in fact the word responsibility sorts of wear its meaning on its sleeve.  We are responsible because we can respond to challenges to our reasons.  Why? Because we don’t just act for reasons, we act for reasons that we consciously represent to ourselves and this is what gives us the power and the obligation to think ahead, to anticipate, to see the consequences of our action.  To be able to evaluate those consequences in the life of what other people tell us.  To share our wisdom with each other, no other species can do anything like it and it’s because we can share our wisdom.  That we have a special responsibility it’s as the old Thai habits, noblesse oblige.  We have the power and that’s what gives us the obligation and that’s what make us free in a way that no bird is free for instance."

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