lunes, 12 de marzo de 2012

Si se le deja a uno hacer lo que quiere terminará perdiendo la cabeza





"Esto era -en un asunto que a fin de cuentas no le afectaba de cerca- la conocida incoherencia de las ideas y su expansión sin centro regulador, que es la caraterística del presente y que determina la curiosa aritmética que se pierde en centésimas y milésimas sin econtrar la unidad. Al fin dio en concebir nada más que habitaciones irrealizables, cuartos giratorios, disposiciones calidoscópicas, mecanismoas de trasposición del alma, y sus ocurrencias fueron cada vez más insustanciales. Había llegado al punto hacia el que se sentía atraído. Su padre lo habría expresado así, poco más o menos: si se le deja a uno hacer lo que quiere terminará perdiendo la cabeza. O también así: quien tiene en su mano colmar sus deseos llega pronto a no saber qué desear."

Robert Musil, El hombre sin atributos.


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