lunes, 9 de enero de 2012

Todo ser humano lleva un misterio que ignora






"Aquello que de importancia nos ocurre en la vida es obra del instinto, afirma Julien Green. "Todas las sexualidades forman parte de la misma familia: el instinto. Pero en él hay algo que siempre se nos escapa, y de eso somos conscientes. Es lo que hace apasionante nuestra vida. Todo ser humano lleva un misterio que ignora." Lo no importante, me imagino, aquello que es idéntico a lo que hace todo el mundo, lo que forma la trivia característica de una época, es una creación natural de la sociedad. Sin darnos cuenta nos acondicionamos a ella; ésa es una de sus grandes labores y la fuente de mil desdichas. Cree uno comportarse como un robot, obrar mecánicamente, marchar como un sonámbulo, ser igual al ejército de pequeños hombrecitos y al final resulta que la fuerza del instinto ha trabajado en sentido contrario. Rosita Gómez soñaba en la niñez con ser una bataclana y terminó siendo una honesta cajera de banco; nunca aprendió a bailar, ni siquiera valses. Marcelino Góngora soñó con ser un mañoso, el capo de una banda criminal, el terror del mundo, y ya antes de terminar la adolescencia era sacristán en la iglesia de su pueblo. El libro que alguien se proponía escribir, y para el que tomó durante años innumerables notas, se paralizó de pronto, dejó de ser un proyecto; algo inesperado, ajeno a la voluntad comenzó a dibujarse en el futuro. Así suceden las cosas. Vuelva usted a preguntar qué somos, a dónde vamos y una bofetada lo librará de las pocas muelas que le quedan."

Sergio Pitol, Trilogía de la memoria.

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