"-¿De dónde vienes? -dijo la Reina Roja-. ¿Y adónde vas? Levanta los ojos, habla con discreción y deja de jugar ya con los dedos.
Alicia cumplió todas estas instrucciones, y explicó lo mejor que pudo que se había extraviado en su camino.
-No sé qué quieres decir con eso de tu camino -dijo la Reina-; todos los caminos que hay aquí son míos... Pero ¿por qué has venido? -añadió en tono más amable-. Haz una reverencia mientras piensas lo que vas a decir. Ahorra tiempo."
Lewis Carroll, A través del Espejo.

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