martes, 19 de julio de 2011

Toma de decisiones y planteo de problemas






"Judy tiene treinta y tres años y es una persona bastante enérgica. Estudió ciencias políticas y acabó entre los primeros de su promoción. Cuando era estudiante militó muy activamente en los movimientos sociales del campus, especialmente en la lucha antinuclear y contra la discriminación. ¿Cuál de las dos cosas siguientes es más probable?
a) Judy trabaja de cajera en un banco.
b) Judy trabaja de cajera en un banco y es una activa militante feminista.
Por sorprendente que parezca a algunos, la respuesta es que a es más probable que b, pues una afirmación sola siempre es más probable que la conjunción de dos afirmaciones. Sacar cara al lanzar una moneda es más probable que sacar cara al lanzar esa moneda y sacar un 6 al tirar un dado. A menos que tengamos una evidencia directa o un fundamento teórico acerca de un relato determinado, nos encontramos con que los detalles y las concreciones varían de modo inversamente proporcional a la probabilidad; cuantos más detalles concretos tengamos sobre cierto relato, menos probable es que ese relato sea cierto.
Volviendo a Judy y su empleo en el banco, puede ocurrir que desde un punto de vista psicológico, el preámbulo a la pregunta induzca al oyente a confundir la conjunción de afirmaciones b («Es cajera y es feministas con la afirmación condicional («Dado que es cajera, probablemente sea también feminista»), que parece más probable que la alternativa a, pero que, naturalmente, no es lo que dice b.
Los psicólogos Tversky y Kahneman atribuyen el atractivo de la respuesta b al modo en que la gente aborda los juicios probabilísticos en situaciones mundanas. En vez de intentar descomponer cada hecho en todos los resultados posibles y contar luego los resultados favorables, se hacen un modelo mental representativo de la situación, en este caso de alguien como Judy, y sacan sus conclusiones por comparación con dicho modelo. De este modo, para mucha gente, la respuesta b parece más representativa de alguien con los antecedentes de Judy que la respuesta a.
Muchos de los resultados sorprendentes citados en este libro son trucos psicológicos semejantes al antet, que pueden arrastrar a un anumerismo transitorio incluso a la persona más numérica. En su fascinante obra Judgement under Uncertainty («Discernimiento en la incertidumbre»), Tversky y Kahneman presentan una amplia variedad de casos parecidos de este anumerismo irracional, característico de muchas de nuestras decisiones más críticas. Plantean a una serie de personas la pregunta siguiente: Imagínese que es un general rodeado por una fuerza enemiga abrumadora que aniquilará su ejército de 600 hombres a menos que se decida por tomar una de las dos posibles vías de escape. Sus espías le dicen que si toma la primera salida salvará a 200 soldados, mientras que si se decide por la segunda hay una probabilidad de un tercio de que los 600 consigan salvarse y una probabilidad de 2/3 de que no lo consiga ninguno. ¿Qué camino elige usted?
La mayoría de la gente (tres de cada cuatro preguntados) elige el primer camino, pues de este modo es seguro que se salven 200 vidas, mientras que por el segundo camino hay una probabilidad de 2/3 de que haya más muertos.
De momento no hay nada que objetar. Pero ¿y este otro problema? Usted vuelve a ser el general que ha de decidir entre dos rutas de escape. Y le dicen que si elige la primera seguro que perderá 400 soldados, mientras que si toma la segunda hay una probabilidad de 1/3 de que ninguno muera y una probabilidad de 2/3 de que caigan todos. ¿Qué ruta elige usted?
La mayoría de la gente (cuatro de cada cinco preguntados) opta por la segunda ruta, justificando su elección en que la primera de ellas lleva a 400 muertes seguras, mientras que por la segunda hay una probabilidad de 1/3 de que todos se salven.
Las dos preguntas son idénticas, por supuesto, y el hecho de que las respuestas sean distintas depende del modo en que han sido planteadas: en términos de vidas salvadas o de vidas perdidas.
Y un ejemplo más de Tversky y Kahneman: Elija entre una ganancia segura de 30.000 dólares y una probabilidad del 80 por cien de ganar 40.000 y un 20 por cien de no ganar nada. La mayoría de la gente escogerá los 30.000 dólares, aunque la ganancia media esperada en la segunda alternativa es de 32.000 dólares (40.000 × 0,8). Pero ¿qué pasa cuando la elección se plantea entre una pérdida segura de 30.000 dólares y una probabilidad del 80 por ciento de perder 40.000 y un 20 por ciento de no perder nada? Aquí la mayoría de la gente se decantará por el riesgo de perder 40.000 dólares, para reservarse la posibilidad (20 por ciento) de no tener pérdidas, aunque la pérdida media esperada sea en este segundo caso de 32.000 dólares (40.000 × 0,8). Tversky y Kahneman concluyen que, ante la posibilidad de ganancias, las personas tienden a evitar los riesgos, mientras que prefieren correr riesgos para evitar pérdidas.
Naturalmente, no hace falta recurrir a ejemplos tan finos para subrayar que la forma en que se presenta una pregunta o una afirmación tiene un papel decisivo en la respuesta obtenida. Si se pregunta a un contribuyente qué pensaría de un aumento del 6 por ciento en los servicios públicos, probablemente lo encontraría aceptable. Pero su reacción sería probablemente muy distinta si se le planteara una subida global de 91 millones en los servicios públicos. Causa más impresión decir que uno está clasificado en el tercio central de su clase que decir que lo está en el trigésimo séptimo percentil (esto es, que es mejor que el 37 por ciento de sus compañeros)."

John Allen Paulos, El hombre anumérico.



2 comentarios:

  1. Decisiones.
    Son combinaciones de situaciones y conductas que pueden ser descritas en términos de tres componentes esenciales: acciones alternativas, consecuencias y sucesos inciertos.

    Resultado.
    Son situaciones describibles públicamente que ocurrirían cuando se llevan a cabo las conductas alternativas que se han generado. Como todas las situaciones son dinámicas y suponen que si se continúa la toma la acción el resultado puede variar.

    Consecuencias.
    Son las reacciones evaluativas subjetivas, medidas en términos de bueno o malo, ganancias o pérdidas, asociadas con cada resultado.

    Incertidumbre.
    Se refiere a los juicios de quien toma la decisión de la propensión de cada suceso de ocurrir. Se describe con medidas que incluyen probabilidad, confianza, y posibilidad? (likelihood)

    Preferencias.
    Son conductas expresivas de elegir, o intenciones de elegir, un curso de acción sobre otros.

    Tomar una decisión se refiere al proceso entero de elegir un curso de acción.

    Juicio.
    Son los componentes del proceso de decisión que se refieren a valorar, estimar, inferir qué sucesos ocurrirán y cuáles serán las reacciones evaluativas del que toma la decisión en los resultados que obtenga.

    ResponderEliminar
  2. Todo un proceso para seres incompletos. Aún sabiendo de nuestras limitaciones, no nos privamos de tomar decisiones

    ResponderEliminar