lunes, 4 de julio de 2011

Insomnio





Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo 
en este nicho en el que hace 45 años que me pudro, 

y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros, 
o fluir blandamente la luz de la luna. 

Y paso largas horas gimiendo como el huracán, 
ladrando como un perro enfurecido, 
fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla. 

Y paso largas horas preguntándole a Dios, 
preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma, 

por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid, 

por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo. 

Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre? 

¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día, 

las tristes azucenas letales de tus noches?

Dámaso Alonso


3 comentarios:

  1. Vibro leyendo cosas como esta. Ay, cómo muero de envidia, pues no veas lo que deseo con toda el alma escribir algo con los ojos cerrados, algo grande, algo que antes de salir, realmente me haya poseído. Lo deseo tan grande como el tamaño del universo, así es de intenso, ya que si hay algo que amo en verdad, con todas mis fuerzas, ese algo es escribir. Si hay algo que realmente me hace existir, ese algo es la escritura. Desearía dejar mi hulla también en este mundo, que la gente me oyera, sepa que tengo una voz que es mi timbre, es simplemente mi voz, pequeña y ligera, pero que quiere ser oída como aquellas que rugen como el rugido de un león que se puede escuchar a 9 kilómetros de distancia porque su caja de resonancia es muy potente. Joer, te voy a asustar con tanto deseo que tengo de ser escuchada.

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  2. Me gustaría saber cómo salirme del simple deseo y llevarlo al hecho. Me gustaría realmente que las cosas se me facilitaran. No es mucho pedir, cuando el destino se marca, muchas cosas insospechadas por nosotros pueden suceder.

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  3. Ya lo dijo Sabina: "yo quería escribir la canción más hermosa del mundo". Pero cuesta, cómo cuesta, ver la obra maestra que se esconde detrás de nuestra vida cotidiana, de la propia biografía. Y aunque la escribieses, aunque se pudiera escribir, la canción mas hermosa del mundo, probablemente la escribas sin querer y sin darte cuenta de que lo es... Y vendrá alguien y te dirá que muere de envidia y que vibra leyendo lo que has escrito, o no vendrá y nunca lo sabrás. Espero que venga y espero que consigas traducir en palabras ese rugido de león tan grande como el universo. :)

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