miércoles, 8 de junio de 2011

La eternidad es un carrusel








"-Pues no. Es una paradoja digna del pícaro Till Eulenspiegel. En invierno, los días se alagan y en cuanto llega el más largo del año, el veintiuno de junio, el principio de verano, se invierte el proceso, y los días se van acortando a medida que se avanza hacia el invierno. Te parece muy natural, pero al margen de que nos parezca obvio, en algunos momentos también puede producir horror, un vértigo terrible, porque no encontramos nada a lo que agarrarnos. Pensar que el inicio del invierno en realidad es el inicio de la primavera, y que cuando empieza el verano, en realidad empieza el otoño... ¡Parece una broma pesada de Eulenspiegel! Nos engañan como a unos ilusos; no hacemos sino girar en un círculo con la esperanza de alcanzar una meta que, después de todo, ya es el punto de inflexión hacia otra cosa... Un punto de inflexión en un círculo sin salida... Porque todo son puntos de inflexión en el círculo, ninguno de ellos posee extensión, la curvatura del círculo no se puede medir, no existe el movimiento direccional, no existe la duración en ninguno de los puntos, y la eternidad no consiste en una línea que siempre apunta hacia delante, hacia delante, sino en un carrusel... ¡Un carrusel!."

Thomas Mann, La montaña mágica.


No hay comentarios:

Publicar un comentario