"Cierro las cortinas y espero. De hecho no espero nada, solamente me torno ausente, Limpio aunque solo sea por unos segundos, de las impurezas que opacan y obstruyen el espíritu, accedo a una conciencia vacía del yo, y me siento tan calmado como si reposara fuera del universo."
E.M. Cioran
