martes, 22 de febrero de 2011

Quién soy










"Una técnica utilizada por algunos coordinadores de grupos de terapia o de crecimiento personal es el ejercicio del "Quién soy": los miembros escriben siete respuestas distintas a la pregunta "¿Quién soy?", cada una en una tarjeta distinta, y las ordenan según su importancia. Luego se les pide que tomen una tarjeta por vez, comenzando por la menos importante, y mediten sobre cómo sería desprenderse de cada respuesta (es decir, dejar de identificarse con ella) hasta llegar a sus cualidades esenciales.

Schopenhauer apuntaló su identidad a través de un método análogo que describe en "Sobre mí":

Cuando, por momentos, me sentía desdichado era porque me veía como otro distinto del que era y luego deploraba el sufrimiento y la aflicción que ese otro padecía. Me veía, por ejemplo, como un ayudante docente que no se convierte en profesor y no tiene a nadie presente en sus clases; o me veía como alguien a quien el filisteo desacredita o sobre de quien el chismoso difunde habladurías, o como un enamorado que no es correspondido por la mujer de sus amores, o como el paciente cuya enfermedad lo recluye en su casa, o como otras personas que padecían similares infortunios. No he sido ninguna de ellas: todo eso es la tela  de que está hecho el ropaje que llevé durante un corto tiempo y que luego deseché a cambio de otro.
Pero entonces, ¿quien soy? Soy el hombre que escribió El mundo como voluntad y representación, que aportó para el gran problema de la existencia la solución que acaso torne obsoletas todas las soluciones anteriores... Ése es el hombre que soy, y difícilmente algo podría perturbarlo en los pocos años que aún  le quedan por respirar."

Irving D. Yalom, Un año con Schopenhauer


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