martes, 8 de febrero de 2011

El otro amor










"Como formaba parte del primer turno, el viejo se apropió de la lámpara de carburo.
Su compañero de vigilia lo miraba, perplejo, recorrer con la lupa los signos ordenados en el libro.
-¿Verdad que sabes leer, compadre?
-Algo.
- ¿Y qué estas leyendo?
-Una novela. Pero quédate callado. Si hablas se mueve la llama, y a mí se me mueven las letras.
El otro se alejó para no estorbar, mas era tal la atención que el viejo dispensaba al libro, que no soportó quedarse al margen.
-¿De qué trata?
-Del amor.
Ante la respuesta del viejo, el otro se acercó con renovado interés.
-No jodas, ¿con hembras ricas calentonas?
El viejo cerró de sopetón el libro haciendo vacilar la llama de la lámpara.
-No. Se trata del otro amor. Del que duele."

Luis Sepúlveda, Un viejo que leía novelas de amor.


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