viernes, 17 de septiembre de 2010

Negro claro










HAMM.- Las olas, ¿cómo son las olas?
CLOV.- ¿Las olas?. (Apunta el catalejo). De plomo.
HAMM.- ¿Y el sol?
CLOV(sigue mirando).- Nada.
HAMM.- Sin embargo, debería estar a punto de ocultarse. Busca bien.
CLOV (tras buscar).- Vete al cuerno.
HAMM.- ¿Es pues ya de noche?
CLOV (sigue mirando).- No
HAMM.- ¿Entonces, qué?
CLOV (igual).- Todo está gris. (Baja el catalejo y se vuelve hacia Hamm, eleva la voz.) ¡Gris! (Pausa, eleva más la voz.) ¡GRRIS!

Desciende de la escalerilla, se acerca a Hamm por la espalda y le habla al oído.
HAMM (sobresaltado).- ¡Gris! ¿Has dicho gris?
CLOV.- Negro claro. Todo el universo
HAMM.- Exageras. (Pausa.) No te quedes ahí, me das miedo.

Samuel Beckett, Fin de Partida.



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