viernes, 25 de junio de 2010

Mentes privilegiadas







El síndrome del sabio o síndrome del savant, también conocido como savantismo, es un diagnóstico médico no reconocido, pero el investigador Darold Treffert lo define como un estado patológico según el cual algunas personas con desordenes mentales como el autismo, pese a sus discapacidades físicas, mentales o motrices, poseen una sorprendente habilidad o habilidades mentales específicas. Estos individuos son denominados savants (sabios), término francés utilizado para designar a los virtuosos de las artes. Treffert afirma que esta situación puede ser genética, pero que también puede ser adquirida. Se ha demostrado que las capacidades de algunos savants han sido accionadas por una lesión cerebral, antes estaban presentes pero no se ponían de manifiesto. Este síndrome fue descrito por primera vez en 1978 en artículo de la revista Psychology Today.
Según Treffert, la mitad de personas con el síndrome del sabio son autistas, mientras que la otra mitad tiene otra incapacidad relacionada con el desarrollo, retraso mental, lesión cerebral o enfermedad mental. Él afirma que “… no todas las personas autistas padecen el síndrome del sabio al igual que no todas las personas con el síndrome del sabio tienen desorden autístico”. Otros investigadores indican que los rasgos y las habilidades autísticos del sabio pueden estar ligados.
Aunque aún es más raro que la condición del savant en sí misma, algunos savants no tienen ninguna anormalidad evidente con excepción de sus capacidades únicas. En la actualidad, existen aproximadamente 50 personas en el mundo que han sido diagnosticadas con este síndrome. (Wikipedia)




Capítulo uno: Maestros de la memoria
Capítulo dos: Efecto Einstein



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