domingo, 13 de junio de 2010

Ficción fundacional





"Coetzee explica que, si bien el no es incapaz de ofenderse, no siente un respeto particular por su propio sentimiento de ofensa; no lo toma en serio, en especial como base para la acción de réplica (...)
"Las afrentas pueden ser reales, pero no debemos olvidarnos de que lo que vulneran no es nuestra esencia sino una ficción fundacional que suscribimos con mayor o menor entusiasmo", es decir, que, en realidad, cuando apelamos a nuestros derechos y exigimos reparación, haríamos bien en recordar lo insustancial que es la dignidad en se basan esos derechos: "Si olvidamos de dónde procede nuestra dignidad, podemos caer en una postura tan cómica como la del censor enfurecido."

Enrique Vila-Matas, Dietario voluble.



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