jueves, 20 de mayo de 2010

Soy hombre luego digo sandeces





"¿Creen que me importa que digan sandeces? ¡De ninguna manera! me gusta que las digan. Es el único privilegio que distingue al hombre de todos los demás organismos. ¡Por el error se llega a la verdad! Soy hombre luego digo sandeces. Nunca se alcanza una verdad sin decir primero catorce necedades y quizá hasta ciento catorce. Lo que hasta cierto punto no está mal. Pero lo malo es que esas necedades no  son siquiera de nuestra propia cosecha. Si vas a decir necedades ¡que sean tuyas al menos y te daré un beso!. Equivocarse uno por cuenta propia es casi mejor que equivocarse por cuenta ajena; En el primer caso uno es un hombre y en el segundo sólo una cotorra."

Fiódor Dostoyevski, Crimen y castigo.



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