"- ¿Serías... tan amable... -jadeó Alicia, tras correr un trecho más-, de parar un minuto... sólo para... recobrar el aliento?
- Tan amable sí soy -dijo el rey-; pero no tan fuerte. Comprenderás que los minutos pasan horriblemente deprisa."
Lewis Carroll, A traveś del espejo y lo que Alicia encontró allí.

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