viernes, 14 de mayo de 2010

Contradecirse







"¿Acaso yo mismo,  por ejemplo, no llevaba desde el pasado 16 de diciembre queriendo desaparecer, pero al mismo tiempo sintiendo a veces nostalgia de mi mundo interior y hasta de vez en cuando deseando más bien lo contrario, es decir, reaparecer? En psicología social todo esto se conocía desde hacía años con el nombre de disonancia cognitiva, aunque otros la llamaran compartimentación. Algunos, como Francis Scott Fitzgerald, habían llegado a decir que era el indicio más claro del genio. Walt Withman ("¿Me contradigo? Muy bien, me contradigo"), consideraba que actuar así era un estimulante síntoma de que uno es amplio y contiene multitudes. Para el aforista Yogi Berra era llegar a una desviación en el camino y tomar las dos direcciones. Para el gato de Schorödinger era la paradoja cuántica de estar vivo y muerto al mismo tiempo. "

Enrique Vila-Matas, Doctor Pasavento.



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