jueves, 1 de abril de 2010

Desaparecer




"Cómo haré para desaparecer, te preguntas. No encuentras respuesta y cambias de tema, te dices que hay mucha poesía en los abandonos y recuerdas la envidia que sentiste un día cuando le oíste decir a alguien en la calle: "mandó todo al diablo y se largó sin más". Desde que oyeras aquello has vivido obsesionado con la idea de huir y has acabado haciéndolo, ya puedes sentirte realizado, aunque estés muy solo donde antes estuviste tan acompañado. Hay mucha poesía en los abandonos, vuelves a pensar mientras escuchas el hondo rumor guerrero del pacífico. Y recuerdas unos versos de Phillip Larkin, donde puede leerse que en el fondo todos aborrecemos el hogar, tener que estar en él, todos detestamos nuestras habitaciones, con los trastos especialmente elegidos por nosotros, con esa leve bondad de los libros y la felicidad de la almohada propia y nuestra vida tan perfectamente en orden."

Enrique Vila-Matas, El mal de montano.



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