viernes, 5 de marzo de 2010

El síndrome de las ventanas rotas



“Dos peligros amenazan al mundo, el orden y el desorden” 

Paul Valéry
"A principios de la década de 1980, el politólogo James Q. Wilson se juntó un buen día, puede que incluso soleado, con el criminólogo George Kelling para formular una interesante teoría que justificaría la mismísima guerra preventiva: broken window theory. El principio es muy sencillo, se parte de un edificio en un lugar concreto que se encuentra vacío o sin mantenimiento. En un momento determinado, una ventana aparece rota. Si esta ventana no es reparada o sustituida por otra nueva, pronto aparecerá una segunda ventana rota. Algunas más en poco tiempo. Tras esto, la basura empezará a amontonarse en las puertas de la entrada y en otros lugares del exterior. Una sensación de inseguridad y de abandono que irá en aumento hasta que hacen acto de presencia los primeros merodeadores y vagamundos, incluso algún que otro delincuente de poca monta. Una degradación que terminará atrayendo un foco de delincuencia alrededor del lugar en el que se encuentra el edificio.
Todo se degrada por una ventana rota. Es decir, si se permite una mínima infracción, todo puede terminar degenerándose. Una premisa sencilla y directa que el célebre ex Alcalde de Nueva York puso en práctica. Giulani incluyó esta teoría en su programa electoral y la puso en práctica persiguiendo las transgresiones menores como los grafitos, pequeños hurtos, viajar sin pagar el billete, detener a la gente que se colaba en le metro… Especial relevancia tuvo el último caso. El Alcalde encargó a su jefe de policía, un tal Howard Safir, que detuviese a todas aquellas personas que se colasen en el metro, sobre todo aquellas que lo hicieran de una manera brusca (es decir, corriendo y saltando la valla). Los índices de delincuencia bajaron casi un 40%, dándose la circunstancia de que muchas de estas personas que se colaban en el metro habían cometido un delito antes."



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