martes, 9 de febrero de 2010

Ya soy. Witold Gombrowicz.

 
 
" Me puse a escribir este diario, no quiero que la soledad yerre en mí sin sentido, necesito a los hombres, un lector... No para comunicarme con él. Sólo para emitir señales de vida. Ya hoy consiento en las mentiras, los convencionalismos, las estilizaciones en este diario con tal de pasar de contrabando, aunque sea como un eco lejano, un tenue sabor de mi yo aprisionado.
(…)
Ya soy. Witold Gombrowicz, estas dos palabras que llevaba sobre mí, ya realizadas. Soy. Soy en exceso. Y aunque podría acometer todavía algo que me resultara imprevisible a mí mismo, ya no tengo deseos... Nada puedo querer por el hecho de ser en exceso. En medio de esta indefinición, versatilidad, fluidez, bajo un cielo inasible soy, ya hecho, terminado, definido... soy y soy tanto que ese ser me expulsa del marco de la naturaleza. "

Witold Gombrowicz , Diario argentino


"(...) No es extraño que años después dijera Gombrowicz que él no idolatraba la poesía ni era excesivamente progresista ni moderno, ni el típico intelectual, ni tampoco era nacionalista, ni católico, ni comunista, ni hombre de bien, ni veneraba la ciencia ni el arte ni a Marx: "¿Quién era entonces yo? A menudo era simplemente la negación de todo lo que afirmaba mi interlocutor."

Enrique Vila-Matas, El mal de montano.


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