sábado, 30 de enero de 2010

El Grito





"Paseaba por un sendero con dos amigos - el sol se puso - de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio - sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad - mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza."

Edvard Munch, en su diario hacia 1892.



Partes 1, 2, 3, 4 y 5

(La vida privada de las obras maestras, El Grito)  


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