lunes, 4 de enero de 2010

LA PARTIDA




Ordené traer a mi caballo del establo. El criado no me entendió. Fui yo mismo al establo, ensillé el caballo y me monté en él. Oí una trompeta a lo lejos, pregunté al criado su significado. No sabía nada ni había oído nada. Me detuvo en el portón y preguntó: "¿Adónde cabalgas, señor?" "No lo sé", dije, "Fuera de aquí. Siempre fuera de aquí, sólo así podré llegar a mi meta." "¿Así que conoces tu meta?", preguntó. "Sí", respondí, "acabo de decirlo. Fuera de aquí, tal es mi meta."

Franz Kafka, La partida.




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