jueves, 26 de noviembre de 2009

E. M. Cioran





“Llevar un nombre es reivindicar un modo exacto de hundimiento”

"Lo suficientemente ingenuo como para ponerme a buscar la Verdad, en el pasado me interesé —inútilmente— por bastantes disciplinas. Comenzaba a afianzarme en el escepticismo cuando tuve la idea de consultar, como último recurso, la Poesía: ¿quién sabe?, me dije, quizá me sea útil, quizás esconda bajo su arbitrariedad alguna revelación definitiva. Recurso ilusorio: ella me hizo perder hasta mis incertidumbres..."

"La búsqueda del signo en detrimento de la cosa significada; el lenguaje considerado como un fin en sí mismo, como rival de la «realidad»; la manía verbal, incluso en los filósofos; la necesidad de renovarse a nivel de las apariencias.;... características de una civilización en la que la sintaxis prevalece sobre lo absoluto y el gramático sobre el sabio."

"Apenas adolescente, la perspectiva de la muerte me horrorizaba; para huir de ella corría al burdel o invocaba a los ángeles. Pero con la edad nos acostumbramos a nuestros propios terrores, no hacemos nada por quitárnoslos de encima, nos aburguesamos en el Abismo. –Y, si hubo un tiempo en que envidiaba a esos monjes de Egipto que cavaban sus tumbas para llorar sobre ellas, si cavara ahora yo la mía, sería para no arrojar más que colillas."

"Con frecuencia me he retirado a ese desván que es el Cielo, con frecuencia he cedido a la necesidad de asfixiarme en Dios."

"La fuente de nuestros actos reside en una propensión inconsciente a considerarnos el centro, la razón y el resultado del tiempo. Nuestros reflejos y nuestro orgullo transforman en planeta la parcela de carne y de conciencia que somos. Si tuviéramos el justo sentido de nuestra posición en el mundo, si comparar fuera inseparable de vivir, la revelación de nuestra ínfima presencia nos aplastaría."

"Cambiamos de remedios, al no encontrar ninguno eficaz ni válido, porque no tenemos fe ni en el apaciguamiento que buscamos ni en los placeres que perseguimos."

"París: insectos comprimidos en una caja. Ser un insecto célebre. Toda gloria es ridícula; quien a ella aspira ha de tener en verdad el gusto de la decadencia."

"¡Qué horror tengo a la carne! Una suma infinita de caídas, el modo como se realiza nuestra decadencia cotidiana. Si hubiera un dios, nos habría dispensado de la carga que entraña almacenar podredumbre, arrastrar un cuerpo."

"He leído demasiado… La lectura ha devorado mi pensamiento. Cuando leo, tengo la impresión de hacer algo, de justificarme ante la sociedad, de tener un empleo, de escapar a la vergüenza de ser un ocioso… un hombre inútil e inutilizable."

"Los pesimistas no tienen razón: vista desde lejos, la vida nada tiene de trágica, sólo lo es de cerca, observada en detalle. La vista de conjunto la vuelve inútil y cómica. Y eso es aplicable a nuestra experiencia íntima."

"Desde hace años, mi único propósito se reduce a esto: no agitarme más. Vivir sin agitación y casi sin acto. Para Heráclito el mundo estaba “eternamente vivo”. Mi designio: existir al margen de ese “fuego eternamente vivo”. Fuera de esa ebullición cósmica. El imperativo de enfriarse."

"Solo la ansiedad, utopía negra, nos suministra precisiones sobre el futuro".

"Cuando se sabe lo que las palabras valen, lo asombroso es intentar enunciar algo y conseguirlo. Hace falta, eso sí, una desfachatez sobrenatural."

"Hemos saboreado todos el mal de Occidente. Sabemos demasiado del arte, del amor, de la religión, de la guerra, para creer aún en algo; hemos perdido además tantos siglos en ello... La época de la perfección en la plenitud está terminada. ¿La materia de los poemas? Extenuada. ¿Amar? Hasta la chusma repudia el «sentimiento». ¿La piedad? Visitad las catedrales: ya no se arrodillan en ellas más que los ineptos. ¿Quién desea aún combatir? El héroe está superado; únicamente la carnicería impersonal sigue de moda. Somos fantoches clarividentes, ya sólo capaces de hacer muecas ante lo irremediable."

"Si Noé hubiera poseído el don de adivinar el futuro, habría sin duda naufragado."

"Sin poseer la facultad de exagerar nuestros males, nos sería imposible soportarlos. Atribuyéndoles proporciones inusitadas, nos consideramos condenados escogidos, elegidos al revés, halagados y estimulados por la fatalidad.
Afortunadamente, en cada uno de nosotros existe un fanfarrón de lo Incurable."

“Me gustaría ser libre, inimaginablemente libre. Libre como un ser abortado.”

“Existe en la estupidez una gravedad que, mejor orientada, podría multiplicar la suma de obras maestras.”

“La mención de los incordios administrativos ("the law's delay, the insolence of office") entre los motivos que justifican el suicidio, me parece la cosa más profunda que haya dicho Hamlet.”

“Modelos de estilo: el juramento, el telegrama y el epitafio.”

“Después de Benjamin Constant, nadie ha vuelto a encontrar el tono de la decepción.”

“Si Nietzsche, Proust, Baudelaire o Rimbaud sobreviven a las fluctuaciones de la moda, se lo deben a la gratuidad de su crueldad, a su cirugía demoníaca, a la generosidad de su hiel. Lo que permite durar a una obra, lo que le impide envejecer, es su ferocidad. ¿Afirmación gratuita? Considérese el prestigio del Evangelio, libro agresivo, libro venenoso entre todos.”

"Misterio, palabra de la que nos servimos para engañar a los demás, para hacerles creer que somos más profundos que ellos."

“Que una realidad se oculte detrás de las apariencias es, a fin de cuentas, posible; que el lenguaje pueda reproducirla, sería ridículo esperarlo. ¿Por qué, pues, adoptar una opinión en lugar de otra, recular ante lo banal o lo inconcebible, ante el deber de decir y escribir cualquier cosa? Un mínimo de cordura nos obligaría a sostener todas las tesis al mismo tiempo, en un eclecticismo de la sonrisa y de la destrucción.”

"Esa especie de malestar cuando intentamos imaginar la vida cotidiana de los grandes hombres... Sobre las dos de la tarde, ¿qué hacía Sócrates?"

"Si creemos tan ingenuamente en las ideas es porque olvidamos que han sido concebidas por mamíferos."

"Para vengarnos de quienes son más felices que nosotros, les inoculamos -a falta de otra cosa- nuestras angustias. Porque nuestros dolores, desgraciadamente, no son contagiosos."

"Una moda filosófica se impone como una moda gastronómica: se refuta igual una idea que una salsa."

"Desde que recuerdo, no he hecho más que destruir en mí el orgullo de ser hombre. Y deambulo por la periferia de la Especie como un monstruo temeroso, sin la envergadura suficiente para aullar en nombre de otra banda de monos."


Emil Mihai Cioran



No hay comentarios:

Publicar un comentario