miércoles, 30 de septiembre de 2009

Federico García Lorca















Callar y quemarse es el castigo más grande que nos podemos echar encima ¿De qué me sirvió a mí el orgullo y el no mirarte y dejarte despierta noches y noches? ¡De nada! ¿Sirvió para echarme fuego encima? Porque tú crees que el tiempo cura y que las paredes tapan y no es verdad, no es verdad. ¿Cuándo las cosas llegan a los centros no hay que las arranquen!

Bodas de Sangre.


"¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!"
Últimos versos de la primera parte de Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935)


"La poesía no quiere adeptos, quiere amantes."

"Quiero llorar, porque me da la gana."

"Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio."

Federico García Lorca


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