jueves, 24 de septiembre de 2009

El arenque ahumado





Había un gran muro blanco -- desnudo, desnudo, desnudo,
Contra el muro una escalera -- alta, alta, alta,
Y en el suelo un arenque ahumado -- seco, seco, seco.
Él llega, llevando en las manos -- sucias, sucias, sucias,
Un martillo pesado, un gran clavo -- puntiagudo, puntiagudo, puntiagudo,
Un ovillo de bramante, -- grueso, grueso, grueso.
Entonces sube a la escalera -- alta, alta, alta,
Y clava el clavo puntiagudo -- pam pam, pam pam, pam pam,
En lo alto del gran muro blanco -- desnudo, desnudo, desnudo.
Suelta el martillo -- que cae, que cae, que cae,
Ata al clavo el bramante -- largo, largo, largo,
Y, en la punta, el arenque ahumado -- seco, seco, seco.
Baja de la escalera -- alta, alta, alta,
Se la lleva con el martillo -- pesado, pesado, pesado,
Y luego, se va a otra parte -- lejos, lejos, lejos.
Y, después, el arenque ahumado --seco, seco, seco,
En la punta del bramante -- largo, largo, largo,
Muy lentamente se balancea -- siempre, siempre, siempre
He escrito esta historia -- simple, simple, simple,
Para enfurecer a las personas --serias, serias, serias.
Y divertir a los niños -- pequeños, pequeños, pequeños.

Charles Cros




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