martes, 16 de junio de 2009

E. M. Cioran


"El diablo palidece junto a quien dispone de una verdad, de su verdad."

"Harto de lo sublime y de carnicerías, sueño con un aburrimiento provinciano a escala universal, con una Historia cuyo estancamiento sería tal que la duda se dibujaría como un acontecimiento y la esperanza como una calamidad."

"Despierte el alma dormida"... Pero no es tarea fácil hacerla despertar. Acurrucada entre acolchados cobertores de dogmas, de consignas, de explicaciones, drogadas de noticias y de otro beleño, la esperanza, amodorrada de ciencia, convicta y confesa, pobrecita mía... ¡Con que escalofrío saca la punta del pie de su esbozo para calibrar la temperatura glacial que reina allí donde la coherencia acaba y los razonamientos más razonables comienzan a enarbolar una sonrisilla demente!.

"Cuando entras en un banco, ves a 30 o 40 muchachas que desde la salida del sol hasta una hora avanzada de la tarde escriben cifras a máquina ¡Hay que ver! ¡Que se hay hecho la historia hasta el día de hoy para acabar así! Si un destino semejante se llama vida, entonces la vida carece de sentido."

"En el fondo me gustaría ser una piedra."

"Es tanto el placer musical que hay en el anhelo de la muerte que desearías la inmortalidad con el único objeto de no interrumpirlo"

"Dudar es la única posibilidad de no equivocarse completamente."

"Procedo de un país en el que no haces la historia sino que la padeces simplemente, en el que eres, por tanto objeto y no sujeto de la historia."

Quousque eadem?

»¡Que sea maldita para siempre la estrella bajo la que nací, que ningún cielo quiera protegerla,
que se disperse por el espacio como un polvo sin honra! Y el instante traidor que me precipitó entre las criaturas, ¡sea por siempre tachado de las listas del Tiempo! Mis deseos no pueden ya compadecerse con esta mezcla de vida y de muerte en que se envilece cotidianamente la eternidad. Cansado del futuro, he atravesado los días, y, sin embargo, estoy atormentado por la intemperancia de no sé qué sed. Como un sabio rabioso, muerto para el mundo y desencadenado contra él, sólo invalido mis ilusiones para excitarlas mejor. Esta exasperación, en un universo imprevisible -donde empero todo se repite-, ¿no tendrá fin jamás? ¿Hasta cuando repetirse a uno mismo: "Execro esta vida que idolatro"? La nulidad de nuestros delirios hace de nosotros otros tantos dioses sometidos a una insípida fatalidad. ¿Por qué insurgirnos aún contra la simetría de este mundo cuando el mismo Caos no podría ser más que un sistema de desórdenes? Pues nuestro destino es pudrirnos con los continentes y las estrellas, pasearemos, como enfermos resignados, y hasta el final de las edades, la curiosidad por un desenlace previsto, espantoso y vano».

"La profundidad es el monopolio de quienes han sufrido."

-¿Como preferiría que lo definieran?
-No sé se puede decir cualquier cosa.

"Un libro es un suicidio diferido."

"Mi pasión por la historia se debe al gusto que siento por las catástrofes."

"Heyden-Rynsch -Mari Valeria la hija preferida de Sissi atribuye la amargura de su madre al "sentimiento de haberse equivocado respecto de tantas personas a la s que había querido". Presenta a su madre como una joven que había abordado la vida llena de esperanza pero a la que la incompresión y las decepciones la habían movido a huir del mundo e incluso a depreciarlo. ¿Subscribe usted esa opinión?.
Cioran. - No quiero minimizar sus decepciones y sus infortunios, pero no creo que desempeñaran un papel fundamental. Habría resultado igualmente decepcionada en cualesquiera circunstancias, había nacido decepcionada. Piense en los que practican la ironía y recurren a ella a cada momento
¿A qué se debe? La causa no exterior sino interna, está sin duda dentro de ellos. De lo más profundo de una persona emana la necesidad de destruír falsas ilusiones y certidumbres, factores de falso equilibrio sobre el que descansa la existencia. "La locura es es más verdadera que la vida" dijo la emperatriz y habría podido llegar a esa conclusión sin la ayuda siquiera de una decepción.
¿Por qué le gustaban tanto los bufones de Shakespeare? ¿Por qué visitaba los asilos de los locos donde quiera que fuese? Sentía una marcada pasión por todo lo extremo, por todo lo que se aparta del destino común, por todo lo que está al margen. Sabía que la locura estaba en ella y esa amenaza tal vez la halagara.
El sentimiento de su singularidad la sostenía, la llenaba, y las tragedias que cayerón sobre su familia no hicieron sino favorecer su resolución de alejarse de las personas y huir de sus deberes, con lo que ofrecio al mundo un raro ejemplo de deseción.
(...)

Heyden-Rynsch - Sissi consideraba que el amor era algo que no había que tomar en serio, era capaz de ser muy fría, incluso para con sus propios hijos, a excepción de María Valeria. ¿Como explica usted, entonces, que se tomara tan en serio el caso Pacher, aquel amorío, que se interesara hasta el punto de escribir al respecto largos poemas de amor? ¿Serian los fantasmas de una mujer frustrada?
Cioran.- Yo creo por mi parte, que era incapaz de experimentar una pasión auténtica. La ilusión que va indisolublemente unida a ésta habría sido seguramente imposible para ella. Tal vez se enamorar por juego. Con la ayuda de los años, sus relaciones con las personas se volvieron cada vez más extrañas. Buscaba a sus semejantes en otros elementos... Llamaba al Océano su "confesor" y a un árbol de Gödöllö su "confidente" "su mejor amigo", un íntimo decía, "que sabe todo lo que hay en mí y todo lo que ocurre durante el tiempo en que hemos estado separados. Y añadía: "Por lo demás, nunca dirá nada a nadie". Recuerda en más de un sentido al Rey Lear.
Detestaba a los hombres, exceptuando al pueblo humilde: pescadores, campesinos, idiotas del pueblo. Sólo estaba en su elemento durante sus cavilaciones solitarias. Me recuerda a una figura, la de una finlandesa de unos 40 años, siempre vestida de negro, con la que en mi juventud conversé a menudo en el parque del asilo de los almenados de Sibiu, en Transilvania. Hablábamos en Alemán pues no sabía ni rumano ni francés. Tenía la costumbre de pasearse sola por una alameda apartada. Allí le pregunté un día. ¿Qué puede hacer usted aquí todo el día? y contestó "Hamletizo". Es una respuesta que podría haber dado Sissi.

"Cuando pensamos en su visión de las cosas, no podemos por menos de recordar a Hamlet exaltando delante de Rosencratz y Guildenstern el esplendor del universo y de la tierra, del hombre ser único, cima de la creación y añadiendo que para él, todo eso no éra sino la quintaesencia del polvo."

Emil M. Cioran

"La idea de la muerte purifica y hace las veces de jardinero que arranca las malas hierbas de su jardín. Pero ese jardinero siempre quiere estar solo y se enfada si los curiosos miran por encima del muro. Así, yo oculto el rostro tras mi sombrilla y mi abanico para que la idea de la muerte pueda hacer apaciblemente si labor en mí." Emperatriz Isabel de Austria. Sissi.


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