miércoles, 3 de junio de 2009

Almudena Grandes



Durante mucho tiempo viví en tierra de nadie, una delgada línea fronteriza entre la existencia y la nada. Todo a mi alrededor se movía y se expresaba, las personas, los objetos, los acontecimientos, el sol y la luna, todo partía de un punto y llegaba a otro, todo respiraba, todo existía, excepto yo, que no dudaba de nada salvo de mí.

Malena es un nombre de tango.
Almudena Grandes.

La víscera alojada en la zona izquierda de mi pecho y denominado corazón, se comportó entonces de una forma muy extraña, latiendo primero desbocadamente, como si pretendiera imprimir su vaivén en relieve contra la superficie de mi paladar, y quedándose luego repentinamente quiero, como si los dos, mi corazón y yo, nos hubiéramos muerto sin llegar a enterarnos siquiera. Indiferentes a nuestra agitación, mis ojos le miraron como si ningún otro objeto de este mundo pudiera jamás llegar a saciarlos.

Atlas de geografía humana.



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