El papel de la pared es horripilante en este cagadero de habitación. Me aterra. Algún esquivaataúdes debió instalarlo hace años...muy apropiado, porque eso es lo que soy yo, un esquivaataúdes, y mis reflejos no van a mejorar...pero está todo aquí al alcance de mi mano sudorosa. Jeringuilla, aguja, cucharilla, vela, mechero, paquete de polvos. Todo está en regla, todo es hermoso, pero temo que este mar interior se apacigüe pronto, dejando tras de sí este naufragio de mierda venenosa dentro de mi cuerpo.
Empiezo a preparar otro chute. Mientras sostengo temblorosamente la cucharilla sobre la vela, esperando que el caballo se disuelva, pienso: a corto plazo, más mar; a largo plazo, más veneno. Este pensamiento, no obstante, no es ni de lejos suficiente para impedir que haga lo que tengo que hacer.
miércoles, 13 de mayo de 2009
Trainspotting
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada