El tunicado se mueve activamente pero sólo vive una hora, porque en una hora se le agota la batería, ya que carece de aparato digestivo. Nace con una yema que come a medida que va muriendo. Y en el transcurso de esa hora debe buscar un sitio donde fijarse. Cuando encuentra ese lugar se fija en él, mete la cabeza y absorve su propio cerebro, porque ya no lo necesita... Hay gente que, al establecerse y encontrar un trabajo fijo, se comporta como el "ciona intenstinalis"...
Rodolfo Llinás.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada