“No sólo lo dejaste sin nombre sino que lo llamas Hache. La hache no existe, es una letra muda y encima encerrada entre
paréntesis. Lo borraste. Si borraste lo que más querés, ¿qué podemos esperar los demás?”
paréntesis. Lo borraste. Si borraste lo que más querés, ¿qué podemos esperar los demás?”“Me tengo que volver, no sé muy bien por qué, no sé qué es lo que me tira tanto, no sé qué es lo que extraño, no sé si extraño... Los techos... Puede ser los techos, los techos de las casas. Son muy feos, cuadrados, blancos, con tanques de agua puestos como de boleo, como que a la gente no le da bola, como que la gente los desprecia, como si los tejados no fueran parte de la casa. En Madrid los techos son hermosos, hay tejas, hay chimeneas, hay colores, no se puede comparar. Pero ves, extraño los techos de Buenos Aires, es una boludez pero me pasa”.
“Eso de extrañar, la nostalgia y todo eso es un bálsamo. No se extraña un país, se extraña el barrio en todo caso pero también lo extrañas si te mudas a diez cuadras. El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país es un tarado mental. La patria es un invento”.
“¿Sabes qué extrañaba yo de Buenos Aires? Los silbidos, la gente que anda silbando por la calle. Aquí nadie silba por la calle. Tardé en darme cuenta. Notaba algo raro pero tardé unos cuantos meses en darme cuenta. Casi me vuelvo. Me entraron ganas de volver, pero pasó”.

Hache: ¿Sos activo o pasivo?
Dante: Esas cosas a ti no te importan. No seas indiscreto.
Hache: Desde chico, ...desde que más o menos supe que eras gay, siempre quise saberlo. Pero si te importa, no me lo digas.
Dante: Cuando un hombre se mete en la cama con otro hombre para hacer el amor es igual que con una mujer, haces todo lo que te da placer, haces... y dejas hacer.
Hache: ¿Te gustan más los hombres que las mujeres?
Dante: ¿En general dices? No. De qué sexo sean en realidad me da igual, es lo que menos me importa. Me puede gustar un hombre tanto como una mujer. El placer no está en follar. Es igual que con las drogas. A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas, o una polla así de gorda. Bueno, no es que no me atraigan, claro que me atraen, ¡me encantan!, pero no me seducen. Me seducen las mentes. Me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer. Conocer, poseer, dominar, admirar. La mente, Hache, yo hago el amor con las mentes. Hay que follarse a las mentes.
Dante: Esas cosas a ti no te importan. No seas indiscreto.
Hache: Desde chico, ...desde que más o menos supe que eras gay, siempre quise saberlo. Pero si te importa, no me lo digas.
Dante: Cuando un hombre se mete en la cama con otro hombre para hacer el amor es igual que con una mujer, haces todo lo que te da placer, haces... y dejas hacer.
Hache: ¿Te gustan más los hombres que las mujeres?
Dante: ¿En general dices? No. De qué sexo sean en realidad me da igual, es lo que menos me importa. Me puede gustar un hombre tanto como una mujer. El placer no está en follar. Es igual que con las drogas. A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas, o una polla así de gorda. Bueno, no es que no me atraigan, claro que me atraen, ¡me encantan!, pero no me seducen. Me seducen las mentes. Me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer. Conocer, poseer, dominar, admirar. La mente, Hache, yo hago el amor con las mentes. Hay que follarse a las mentes.
Martín (Hache) Adolfo Aristarain 1997.
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