-Marc, sucia rata, ese brillo extraño que veo en sus ojos me confirma que usted se ha drogado.
-Oficial, me decepciona, usted dice "este joven se ha drogado", y cierra su mente como si fuera una caja metálica.
-O sea que es verdad. Efectivamente es adicto a las drogas.
-Todos somos adictos a algo en este país. Usted es adicto a su uniforme. Sin él se siente nada. Tiene que aprender a controlarse, oficial, si no algún día va a morir de sobre dosis.
-¿Qué dice?
-Sobredosis de uniforme, oficial, se han dado casos terribles.
José Sbarra, Marc y el policía.
-¿Así cómo?
-Con aspecto de pordiosero.
-Mi aspecto no me preocupa, oficial, de todos modos no soy como me gustaría ser.
- ¿Pero usted no tiene ninguna vocación?
-Sí, tengo una, vocación de suicida. Esa es la mía. Soy un perfecto inútil.
-No se apresure Marc, nadie es perfecto, quiero decir nadie es inútil.
-Qué fallido, oficial.
-No sea sarcástico. Cualquiera tiene alguna utilidad, sólo hay que tratar de encontrarla. Todos los seres existen para algo. Hasta usted.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada