"Probablemente ustedes ya saben aquél de los dos monjes, pero se lo voy a contar de todas maneras. Un día iban caminando dos monjes, y de pronto llegaron a un riachuelo donde se encontraba una muchacha esperando que alguien la ayudara a cruzar. Sin pensárselo dos veces, uno de los monjes la cogió en brazos y la llevó al otro lado, dejándola a salvo en la otra orilla. Los dos monjes continuaron su camino y al cabo de un rato, el segundo, sin poderse aguantar, le dijo a su compañero: "Sabes que no te está permitido tocar mujer. ¿Por qué cogiste a esa mujer para cruzar la corriente?". El primer monje replicó: "Déjala en el suelo. Yo hace ya dos horas que lo hice".
John Cage
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