A causa de la palabra los hombres dan la ilusión de ser libres. Si hiciesen lo que hacen sin decir, una sola palabra, se les tomaría por autómatas. Al hablar se engañan a si mismos igual que engañan a los demás: Si anuncian lo que van a llevar a cabo, ¿Como pensar que no son dueños de sus actos?
El paraíso era un lugar donde todo se sabía pero nada se explicaba. El universo anterior al pecado, anterior al comentario.
El deseo de orar no tiene nada que ver con la fe. Surge de un agobio particular y durará tanto como él, incluso si los dioses y su recuerdo desaparecen para siempre.
"El sentimiento de serlo todo, y la evidencia de no ser nada."
Podemos estar orgullosos de lo que hemos hecho, pero deberíamos estarlo mucho más de lo que no hemos hecho. Ese orgullo está por inventar.
Cuando supe que él era totalmente impermeable a Dostoyevski ya a la música, me negué, a pesar de sus grandes méritos, a conocerlo. Prefiero conversar con un retrasado mental sensible a cualquiera de las dos.
Las cartas que se reciben en las que no se habla más que de luchas interiores y de interrogaciones metafísicas, cansan rápidamente. En todo para lograr la impresión de lo verdadero, se necesita de lo mezquino. Si los ángeles se pusieran a escribir serían, a excepción de los caídos, ilegibles. La pureza es dificilmente comunicable, por incompatible con el aliento.
No ser ya tentado más que por el más allá de los... extremos.
La primera cosa que me contó un amigo al que había perdido de vista hacia lustros: Habiendo coleccionado venenos desde hacia muchos años no había logrado matarse por no saber cual de ellos preferir.
Cuando hemos perdido las ganas de manifestarnos nos refugiamos en la música, ese edén de los abúlicos.
Pasar del desprecio al desapego parece fácil. Sin embargo es menos una transición que una hazaña, que un triunfo. El desprecio es la primera victoria sobre el mundo, el despego la última, la suprema. El intervalo que las separa es similar al camino que va de la libertad a la liberación.
¡Con que alegría saludamos la infidelidad del instante que se disocia de todos los demás, que se libera de ellos traicionándolos!.
Llega un momento en el que uno no se imita ya más que a sí mismo.
La pereza de pensar a dado origen al automatismo del adjetivo. Se califica de manera idéntica a Dios y a una escoba. En otro tiempo Dios era infinito, hoy es asombroso.
La enfermedad es el modo que tiene la muerte de amar la vida.
Frente al delicado cansancio de la tristeza la alegría es un atletismo agotador.
Los otros seres viven: el hombre se esfuerza en vivir. Es como si nos miráramos al espejo antes de cada cada acción. El hombre es un animal que se ve viviendo
Toda palabra es una palabra de más.
Solo podemos estar satisfechos de nosotros mismos cuando recordamos esos instantes en que, según el dicho japonés, hemos percibido el ¡ah! de las cosas.
Los metafísicos son músicos sin dotes musicales.
Si las olas se pusieran a reflexionar, creerían que avanzan, que tienen una meta, que progresan, que trabajan por el bien del mar y no dejarían de elaborar una filosofía tan boba como su celo.
Nada sobrepasa en gravedad las grosería y villanías que se cometen por timidez.
“A veces uno quisiera ser caníbal, no tanto por el placer de devorar a fulano o a mengano como por el de vomitarlo”
"No lucho contra el mundo, lucho contra algo mayor, mi hastío del mundo".
A veces hago afirmaciones totalmente insensatas y me las echan en cara. Puedo decir perfectamente: "Mire, también digo lo contrario, basta que pase de página."
No es que sea yo un sofista, el moralista no es un sofista (...) son verdades falsamente fragmentarias (...) Se lanza un aforismo como se da una bofetada.
-¿Por que fragmentos?
(Cioran)- No me gusta insistir, no me gusta demostrar. No vale la pena. Los que demuestran son los profesores.
Voluntad de no convertir a la gente de no convencerla. No me gusta convencer.
Nietzsche respetaba a Ralph Waldo Emerson como maestro del aforismo. También el consideraba que explicar es rebajarse envilecerse.
(...) Escribo fragmentos para poder contradecirme. La contradicción forma parte de mi naturaleza. Y de la de todo el mundo en el fondo.
El paraíso era un lugar donde todo se sabía pero nada se explicaba. El universo anterior al pecado, anterior al comentario.
El deseo de orar no tiene nada que ver con la fe. Surge de un agobio particular y durará tanto como él, incluso si los dioses y su recuerdo desaparecen para siempre.
"El sentimiento de serlo todo, y la evidencia de no ser nada."
Podemos estar orgullosos de lo que hemos hecho, pero deberíamos estarlo mucho más de lo que no hemos hecho. Ese orgullo está por inventar.
Cuando supe que él era totalmente impermeable a Dostoyevski ya a la música, me negué, a pesar de sus grandes méritos, a conocerlo. Prefiero conversar con un retrasado mental sensible a cualquiera de las dos.
Las cartas que se reciben en las que no se habla más que de luchas interiores y de interrogaciones metafísicas, cansan rápidamente. En todo para lograr la impresión de lo verdadero, se necesita de lo mezquino. Si los ángeles se pusieran a escribir serían, a excepción de los caídos, ilegibles. La pureza es dificilmente comunicable, por incompatible con el aliento.
No ser ya tentado más que por el más allá de los... extremos.
La primera cosa que me contó un amigo al que había perdido de vista hacia lustros: Habiendo coleccionado venenos desde hacia muchos años no había logrado matarse por no saber cual de ellos preferir.
Cuando hemos perdido las ganas de manifestarnos nos refugiamos en la música, ese edén de los abúlicos.
Pasar del desprecio al desapego parece fácil. Sin embargo es menos una transición que una hazaña, que un triunfo. El desprecio es la primera victoria sobre el mundo, el despego la última, la suprema. El intervalo que las separa es similar al camino que va de la libertad a la liberación.
¡Con que alegría saludamos la infidelidad del instante que se disocia de todos los demás, que se libera de ellos traicionándolos!.
Llega un momento en el que uno no se imita ya más que a sí mismo.
La pereza de pensar a dado origen al automatismo del adjetivo. Se califica de manera idéntica a Dios y a una escoba. En otro tiempo Dios era infinito, hoy es asombroso.
La enfermedad es el modo que tiene la muerte de amar la vida.
Frente al delicado cansancio de la tristeza la alegría es un atletismo agotador.
Los otros seres viven: el hombre se esfuerza en vivir. Es como si nos miráramos al espejo antes de cada cada acción. El hombre es un animal que se ve viviendo
Toda palabra es una palabra de más.
Solo podemos estar satisfechos de nosotros mismos cuando recordamos esos instantes en que, según el dicho japonés, hemos percibido el ¡ah! de las cosas.
Los metafísicos son músicos sin dotes musicales.
Si las olas se pusieran a reflexionar, creerían que avanzan, que tienen una meta, que progresan, que trabajan por el bien del mar y no dejarían de elaborar una filosofía tan boba como su celo.
Nada sobrepasa en gravedad las grosería y villanías que se cometen por timidez.
“A veces uno quisiera ser caníbal, no tanto por el placer de devorar a fulano o a mengano como por el de vomitarlo”
“Nos odiamos porque no podemos olvidarnos, porque no podemos pensar en otra cosa. Es inevitable que nos exaspere esta preferencia excesiva y que nos esforcemos por vencerla. Odiarse es, sin embargo, la estratagema menos eficaz para lograrlo”
Ya no "puedo" pronunciar las palabras "yo soy" sin enrojecer de vergüenza.
"No lucho contra el mundo, lucho contra algo mayor, mi hastío del mundo".
A veces hago afirmaciones totalmente insensatas y me las echan en cara. Puedo decir perfectamente: "Mire, también digo lo contrario, basta que pase de página."
No es que sea yo un sofista, el moralista no es un sofista (...) son verdades falsamente fragmentarias (...) Se lanza un aforismo como se da una bofetada.
-¿Por que fragmentos?
(Cioran)- No me gusta insistir, no me gusta demostrar. No vale la pena. Los que demuestran son los profesores.
Voluntad de no convertir a la gente de no convencerla. No me gusta convencer.
Nietzsche respetaba a Ralph Waldo Emerson como maestro del aforismo. También el consideraba que explicar es rebajarse envilecerse.
(...) Escribo fragmentos para poder contradecirme. La contradicción forma parte de mi naturaleza. Y de la de todo el mundo en el fondo.
Emil M. Cioran
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