miércoles, 15 de abril de 2009

Crimen y castigo.



"Es preciso que todo hombre tenga algún sitio al que acudir. Por que hay ocasiones en que es absolutamente indispensable acudir a algún sitio(...) Todo hombre necesita tener un sitio, aunque sea sólo uno, donde le tengan lástima."


"(...)¿Acaso no lo siento? y cuanto más bebo, más lo siento. Por eso bebo, porque busco compasión en y sentimiento en la bebida... ¡Bebo porque quiero sufrir el doble de lo que sufro!"

"Ese canalla que es el hombre se acostumbra a todo."

"Dónde he leído- se pregunto Raskólnicov alejándose- que un condenado a muerte una hora antes de subir al patíbulo, decía o pensaba que si tuviera que vivir en lo alto de un risco, en una plataforma tan estrecha que sólo podría estar en ella de pie con el abismo, el océano, la eterna oscuridad, la eterna soledad y la eterna tempestad en torno suyo y que tendría que permanecer así de pie en una bara cuadrada de espacio toda su vida, mil años, la eternidad entera, preferiría vivir de ese modo a morir dentro de una hora.
¡Sólo vivir, vivir, vivir! ¡No importa como pero vivir!... ¡Que verdad tan grande dios santo, que verdad! ¡Qué vileza la del hombre y que vil es quien la llama vileza! agregó un instante después."


"La verdad es que que el hombre normal apenas existe."

"Oh! Caracteres mezquinos! ¡Hasta su amor se parece al odio!"

"Es feliz la gente que no tiene necesidad de cerrojos ¿verdad? Dijo viendo a Sonya."



Fiódor Dostoyevski. Crimen y castigo.


0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada