lunes, 22 de octubre de 2018

Usted a logrado irritarme





"-Señor Syme -dijo-, esta noche ha tenido éxito y ha logrado hacer algo notable. Usted ha logrado algo de mí que ningún hombre nacido de mujer ha logrado hasta ahora.
-¿Sí?
-Pero ahora que me acuerdo -reflexionó Gregory-, hubo otra persona que lo consiguió, el capitán de un pequeño vapor de recreo -si lo recuerdo con exactitud- de Southend. Usted a logrado irritarme.
-Lo siento mucho -respondió Syme con gravedad.
-Me temo que mi furia y su insulto son demasiado grandes como para ser borrados por  una disculpa -dijo Gregory con calma-. Un duelo tampoco los borraría. Si le mato de un golpe tampoco podría borrarlos. Sólo hay una manera de borrar un insulto semejante, y ésa es la que elijo. Voy a demostrarle, con el posible sacrificio de mi vida y de mi honor, que se ha equivocado en lo que ha dicho.
-¿Y que he dicho?
-Usted dijo que yo no me tomaba enserio eso de ser anarquista."

G.K Chesterton, El hombre que fue jueves.


That's what meetings are for




Los chiquillos llegaron temprano al ahorcamiento





"Los chiquillos llegaron temprano para el ahorcamiento.
Todavía estaba oscuro cuando los tres o cuatro primeros se escurrieron con cautela de las covachuelas, sigilosos como gatos, con sus botas de fieltro. El pequeño pueblo aparecía cubierto por una ligera capa de nieve reciente como si le hubiesen dado una nueva mano de pintura y sus huellas fueron las primeras en macular su perfecta superficie. Se encaminaron a través de las arracimadas chozas de madera y a lo largo de las calles de barro helado hasta la silenciosa plaza del mercado donde la horca permanecía a la espera.
Los muchachos aborrecían cuanto sus mayores tenían en estima.
Despreciaban la belleza y se burlaban de la bondad. Se morían de risa a la vista de un lisiado y, de encontrarse con un animal herido, lo mataban a pedradas. Alardeaban de heridas y mostraban orgullosos sus cicatrices, reservando una admiración especial ante una mutilación. Un chico al que le faltara un dedo podía llegar a ser un rey.
Amaban la violencia, podían recorrer millas para presenciar derramamientos de sangre y jamás se perdían un ahorcamiento.
Uno de los muchachos orinó en la tarima de la horca. Otro subió los escalones, se llevó los dedos a la garganta, se dejó caer y contrajo el rostro parodiando de forma macabra el estrangulamiento. Los otros lanzaron voces de admiración, y dos perros aparecieron en la plaza del mercado, ladrando y corriendo. Uno de los muchachos más pequeños empezó a devorar una manzana, y uno de los mayores le dio un puñetazo en la nariz y se la quitó. El más pequeño se desahogó lanzando una piedra contra uno de los perros, que se alejó aullando.
Luego, como no había nada más que hacer, se sentaron sobre el pavimento seco del pórtico de la gran iglesia a la espera de que sucediera algo."

Ken Follet, Los Pilares de la Tierra.


La historia del tenedor





"Estoy en el extranjero, a punto de comer, y me doy cuenta de que no me han puesto el tenedor. Levanto la mano para pedirle uno al camarero, pero entonces me quedo en blanco. ¿Cómo se dice tenedor en francés? ¿O en inglés? ¿O en italiano? Dudo unos instantes. Cuando la palabra fork viene a mi lengua, el camarero me ha entendido por gestos y viene con uno en la mano. Es absurdo no saber cómo se dice tenedor en cualquier lengua europea porque es la misma palabra en casi todas: fork en inglés, fourchette en francés, forquilha en portugués, forchetta en italiano, vork en holandés, forquilla en catalán, forca en gallego, furketta en maltés o furculita en rumano. Todos esos idiomas derivan la palabra del latín furca. Incluso las lenguas germánicas comparten palabra. Aunque no usan el vocablo latino, se refieren al tenedor con la misma palabra que emplean para llamar a lo que en castellano llamamos horca o forca: ese tridente de madera que los campesinos usaban para levantar la paja o remover la parva. En alemán gabel significa tanto horca como tenedor, y lo mismo sucede con el escandinavo gaffel o el islandés gaffal.

La mayoría de las lenguas usa la misma palabra para referirse a la herramienta agrícola y al cubierto porque son la misma cosa. El tenedor es una versión miniaturizada. ¿Por qué en castellano usamos una palabra distinta y tan rara? Tenedor. Del verbo tener, el que tiene. Tradicionalmente, un tenedor ha sido en España una persona. ¿Cómo paso a significar lo que en el resto del mundo se llama forca?

A diferencia de la cuchara o el cuchillo, el tenedor es un utensilio muy reciente. En el quijote nadie come con tenedor. En la España del Siglo de Oro era aún una rareza al alcance de los muy ricos y lo siguió siendo hasta la guerra napoleónica. Carlos I usaba unos traídos de algún lugar de Europa, pero se consideraban una excentricidad imperial. No fue común en las mesas hasta bien entrado el siglo XIX. Los pastores y la gente del campo no comieron con tenedor hasta casi el siglo XX, y fue un exotismo en muchas aldeas perdidas donde se mantuvieron fieles a la cuchara para las migas y al cuchillo para el queso. La primera fábrica que produjo masivamente tenedores en España no se abrió hasta mediados del siglo XIX.

En lo que entonces se llamaba mundo civilizado, el tenedor era una marca de distinción y elitismo. "Entre las clases altas británicas de mediados del siglo XX, el 'almuerzo de tenedor' y la 'cena de tenedor' eran comidas de bufé en las que el cuchillo y todos los demás utensilios se dejaban de lado. El tenedor era educado por ser menos violento a primera vista que el cuchillo, y menos infantil y sucio que la cuchara. Se aconsejaba usar tenedores para cualquier plato, desde el pescado al puré de patatas, desde las judías verdes a la tarta. También se diseñaban tenedores especiales para helados y ensaladas, para sardinas y tortugas acuáticas. La regla de oro para los buenos modales en las mesas occidentales durante los siglos XIX y XX era: 'ante la duda, usa el tenedor'". Queda claro que la breve historia del cubierto tiene que ver con el esnobismo y la distinción del vulgo que no es hábil con los pinchos.

El misterio del tenedor dice algo significativo de los españoles y de cómo han vivido y viven. Dice algo acerca de la crueldad, del dominio y del miedo al otro cuando el otro es pobre. Dice algo acerca de la necesidad de distinguirse de los monstruos que viven fuera del palacio. Monstruos que  comen con las manos y rebañan con la misma cuchara que usan en la sobremesa para hacer percusiones de folclore bárbaro."

Sergio del Molino, La españa vacía.



El jardín




(En robe de parade
Samain)

Como un ovillo de hebras de seda estampado contra una pared
ella bordea la tapia de un sendero en los jardines de Kensington
y se va muriendo poco a poco
de una especie de anemia emocional.

Y por allí se pasea una chusma
de hijos de la miseria, inmundos, vigorosos, inextinguibles.
Ellos heredarán la tierra.

Ella es el final de la estirpe.
Su aburrimiento es exquisito y excesivo.
Le gustaría que alguien fuese a hablarle,
y casi tiene miedo de que yo
cometa esa indiscreción.

Ezra Pound


Ferguson






"Su madre se llamaba Rose, y cuando fuera lo bastante mayor para atarse los zapatos y dejar de hacerse pis en la cama, pensaba casarse con ella. Ferguson sabía que Rose ya estaba casada con su padre, pero su padre era viejo y no tardaría mucho en morirse. Una vez que pasara eso, Ferguson se casaría con su madre, cuyo marido a partir de entonces se llamaría Archie, no Stanley. Se pondría triste cuando su padre muriese, pero no mucho, no lo suficiente como para derramar lágrimas. Llorar era de niños pequeños, y él ya no era pequeño. Había momentos en que aún se le saltaban las lágrimas, claro está, pero sólo cuando se caía y se hacía daño, y hacerse daño no contaba."

Paul Auster, 4321.


The marriage of sisyphus



Mageiros



"In ancient Greece, the word for “cook,” “butcher,” and “priest” was the same—'mageiros'—and the word shares an etymological root with “magic.”"

Michael Pollan, Cooked




Soteras





"Era un tiempo en el que los niños parecían mayores, y los mayores parecían muertos. Mi recuerdo más nítido de aquellos Párvulos es el  rostro compungido del pequeño alumno Soteras. Le llamo pequeño, porque él, por algún rasgo físico que se nos escapaba, parecía tener menos edad que todos nosotros, que parecíamos cada día mucho mayores de lo que éramos, no parábamos de hacernos mayores a marchas forzadas. La patria nos necesitaba, decía un profesor, complacido seguramente de ver cómo crecíamos."

Enrique Vila-Matas, Mac y su contratiempo.


Strange Fruit



Southern trees bear strange fruit
Blood on the leaves and blood at the root
Black bodies swinging in the southern breeze
Strange fruit hanging from the poplar trees

Pastoral scene of the gallant south
The bulging eyes and the twisted mouth
Scent of magnolias, sweet and fresh
Then the sudden smell of burning flesh

Here is fruit for the crows to pluck
For the rain to gather, for the wind to suck
For the sun to rot, for the trees to drop
Here is a strange and bitter crop





Madrigueras







lunes, 13 de agosto de 2018

Sí señor, la guillotina



I know a place



When the whole world lets you down
And there's nowhere for you to turn,
'Cause all of your best friends have let you down, do-o-own.
Then you try to accumulate,
But the whole world is full of hate,
So all of your best starts just drift into space.
I know a place where we can carry on.
We can carry on, we can carry on"


Maravilloso



"Sé, buscas el calor de un largo abrazo 
Porque han cortado la calefacción 
Nunca estaremos tan cercanos 
En 20 metros cuadrados de amor 

Es maravilloso oh oh 
Es maravilloso oh oh "


Abre tus ojos verdes, Marta





"Y luego, sosegada, le contaré, para dormirla,
aventuras de olas, de galeones, de arcabuces, de rumbos marinos,
de lugares vividos y soñados: de lo que fue
y que no fue y que pudo ser mi vida.

Abre tus ojos verdes, Marta, que quiero oír el mar."

José Hierro, Lope. La noche. Marta


The phone






Alguien





Un hombre trabajado por el tiempo,
un hombre que ni siquiera espera la muerte
(las pruebas de la muerte son estadísticas
y nadie hay que no corra el albur
de ser el primer inmortal),
un hombre que ha aprendido a agradecer
las modestas limosnas de los días:
el sueño, la rutina, el sabor del agua,
una no sospechada etimología,
un verso latino o sajón,
la memoria de una mujer que lo ha abandonado
hace ya tantos años
que hoy puede recordarla sin amargura,
un hombre que no ignora que el presente
ya es el porvenir y el olvido,
un hombre que ha sido desleal
y con el que fueron desleales,
puede sentir de pronto, al cruzar la calle,
una misteriosa felicidad
que no viene del lado de la esperanza
sino de una antigua inocencia,
de su propia raíz o de un dios disperso.

Sabe que no debe mirarla de cerca,
porque hay razones más terribles que tigres
que le demostrarán su obligación
de ser un desdichado,
pero humildemente recibe
esa felicidad, esa ráfaga.

Quizá en la muerte para siempre seremos,
cuando el polvo sea polvo,
esa indescifrable raíz,
de la cual para siempre crecerá,
ecuánime o atroz,
nuestro solitario cielo o infierno.

Jorge Luis Borges


domingo, 12 de agosto de 2018

Claro que basta






"---Claro que basta. También basta con que siempre hagas tus deberes en casa. Quizá luego saques buena nota en el bachillerato. Basta con que estudies y lo consigas con otros treinta niños  y no pretendas nada de la vida. Vamos, que quieras quedarte aquí luego y comprar en la tienda tu pan tostado y el punto culminante de tu semana sea la oferta especial de pavo fileteado, entonces sí, basta y sobra --dijo Maja.

--¿Qué quieres tú entonces? -- Karl arrugaba la frente.

--Quiero un piscina, un jardinero y atropellar a gente chunga con mi Ferrari."

Ronja Von Rönne, Ya vamos.


La discreta luz de todo lo que voy sabiendo





"O, como diría Malamud: quizás fuera más útil instalarse en la tenacidad de la discreta aula gris y aceptarla como lo que es, como un lunes eterno en la clase de Párvulos. Después de todo, no sabemos si, al igual que nuestro discreto saber, las cosas no son mejor así, insuficientes a propósito. Aunque, vistas desde según qué ángulo de mi propio despacho, las cosas desbordan, cada vez más, vida. Eso confirmaría mi sospecha de que prosperar con la timidez de Malamud es simplemente mejorar en secreto mi visión normal, mejorarla como si contara de pronto con lupas especiales y todo lo que fuera estudiando, aprendiendo, viendo, se encontrara iluminado por una clase de luz muy potente que no identifico, tal vez proque sólo es en realidad la discreta luz de todo lo que voy sabiendo."

Enrique Vila-Matas, Mac y su contratiempo. 




Al final




"Me divierto, eso también es verdad. Pero, al final, la fiesta siempre acaba dejándome angustiado."

Enrique Vila-Matas, Mac y su contratiempo.