jueves, 14 de mayo de 2015

Madrid, te comería a versos





Veleta




Viento del Sur,
moreno, ardiente,
llegas sobre mi carne,
trayéndome semilla
de brillantes
miradas, empapado
de azahares.

Pones roja la luna
y sollozantes
los álamos cautivos, pero vienes
¡demasiado tarde!
¡Ya he enrollado la noche de mi cuento
en el estante!

Sin ningún viento,
¡hazme caso!,
gira, corazón;
gira, corazón.

Aire del Norte,
¡oso blanco del viento!
Llegas sobre mi carne
tembloroso de auroras
boreales,
con tu capa de espectros
capitanes,
y riyéndote a gritos
del Dante.
¡Oh pulidor de estrellas!
Pero vienes
demasiado tarde.
Mi almario está musgoso
y he perdido la llave.

Sin ningún viento,
¡hazme caso!,
gira, corazón;
gira, corazón.

Brisas, gnomos y vientos
de ninguna parte.
Mosquitos de la rosa
de pétalos pirámides.
Alisios destetados
entre los rudos árboles,
flautas en la tormenta,
¡dejadme!
Tiene recias cadenas
mi recuerdo,
y está cautiva el ave
que dibuja con trinos
la tarde.

Las cosas que se van no vuelven nunca,
todo el mundo lo sabe,
y entre el claro gentío de los vientos
es inútil quejarse.
¿Verdad, chopo, maestro de la brisa?
¡Es inútil quejarse!

Sin ningún viento.
¡hazme caso!
gira, corazón;
gira, corazón.

Federico García Lorca


Te quiero





“Te quiero como para invitarte a pisar hojas secas una de estas tardes. Te quiero como para salir a caminar, hablar del amor, mientras pateamos piedritas. Te quiero como para volvernos chinos de risa, ebrios de nada y pasear sin prisa las calles. Te quiero como para ir contigo a los lugares que más frecuento, y contarte que es ahí donde me siento a pensar en ti. Te quiero como para escuchar tu risa toda la noche. Te quierocomo para no dejarte ir jamás. Te quiero como se quiere a ciertos amores, a la antigua, con el alma y sin mirar atrás”. 

Jaime Sabines



Philosophy animations





El número de mi tarjeta es el siete





"Ahora estoy escribiendo esto sentado en una silla de plástico naranja al final de una de las incontables hileras atornilladas de sillas de plástico naranja del muelle 21. Hemos bajado del autobús y hemos sido conducidos en manada con ayuda de un megáfono a través de las grandes puertas de cristal del muelle 21, en donde dos señoras con uniformes navales todavía más severas nos han dado a cada uno una tarjeta de plástico con un número. El número de mi tarjeta es el siete. La gente que tengo sentada alrededor me  pregunta "qué soy", y supongo que tengo que responder que soy "un siete". Las tarjetas no son nuevas en absoluto, y la mía tiene los vestigios de volutas de una huella dactilar de chocolate en una punta."

David Foster Wallace, Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer.


No me he traído ninguna cámara






"Dejamos atrás un campo enorme de esas torres de perforación automáticas en forma de martillo meneándose a ritmo felador, y en el horizonte más allá del mismo hay una franja casi invisible de color gris brillante que imagino que debe de ser el mar. En mi autobús se usan muchos idiomas distintos. Siempre que pasamos por un bache o por encima de unas vías se oye un tremendo clic masivo de todas las cámaras que todo el mundo a mi alrededor lleva al cuello. No me he traído ninguna cámara y siento un orgullo perverso por ello."

David Foster Wallace, Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer.


Tengo treinta y tres años y la impresión de que ha pasado mucho tiempo





"Tengo treinta y tres años y la impresión de que ha pasado mucho tiempo y que cada vez pasa más deprisa. Cada día tengo que llevar a cabo más elecciones acerca de qué es bueno, importante o divertido, y luego tengo que vivir con la pérdida de todas las demás opciones que esas elecciones descartan. Y empiezo a entender cómo, a medida que el tiempo se acelera, mis opciones disminuyen y las descartadas se multiplican exponencialmente hasta que llego a un punto en la enorme complejidad de ramificaciones de la vida en que me veo finalmente encerrado y atrapado en un camino y el tiempo me empuja a toda velocidad por fases de pasividad, atrofia y decadencia hasta que me hundo por tercera vez, sin que la lucha haya servido de nada, ahogado por el tiempo. Es terrorífico. Pero como son mis propias elecciones las que me encierra, me parece inevitable: si quiero ser adulto, tengo que elegir, lamentar los descartes e intentar vivir con ello. 
No sucede así en el lujoso e impecable Nadir. En un Crucero de Lujo 7NC, pago por el privilegio de cederles a profesionales cualificados la responsabilidad no solamente de mi experiencia sino de mi interpretación de esa experiencia: es decir, de mi placer. Mi placer es gestionado de forma eficaz y sabia durante siete noches y siete días y medio... Tal como me prometieron en la publicidad de la línea de cruceros. No, tal como alguien ya llevó a cabo en los anuncios, con sus imperativos de segunda persona, que los convierte no ya en promesas sino en predicciones. A bordo del Nadir, tal como se vaticinaba de forma resonante en el clímax de la página 23 del folleto, consigo hacer (en letras doradas): "...Algo que usted no había conseguido en mucho, mucho tiempo: Absolutamente Nada"."

David Foster Wallace, Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer.


martes, 28 de abril de 2015

Orfidentalak



Bizi zaituen
animalia izu hori
zeru gorri baten pean
mundua gurutzatzen
azazkalak ilea eta beldurrak
(...)

Izen horiek denak osatzen dute zerrenda
zuk kaltetuen zerrenda
zuk eta zeu ere
behin geuk eraikitako 
ametsen eraizte neurtuak
desertsio desertuak
larrialditako deiek

denak banan banan 
zure aurrekari penalak
zeru gorriak
oreinak eta orfidalak

Gehiegi luzatzen diren
salbuespen egoeretarako
emergentziazko planak 

denak banan banan
zure aurrekari penalak
makrofikzio
intimoak, sexua, 
heriotza eta orfidalak
gehiagi luzatu ziren
salbuespen egoeratarako 
emergentziazko planak
(...)

animalia izu ta ederra zara.

Anari 



lunes, 20 de abril de 2015

La Mujer de los Pájaros




"-Adiós -le dijo Michael a la Mujer de los Pájaros.
-¡Comida para pájaros! -respondió ella con una sonrisa.
-Adiós -dijo Jane.
-¡A dos peniques la bolsa! -dijo ja Mujer de los Pájaros, mientras se despedía de ella agitando la mano.
Y se marcharon, caminando uno a cada lado de Mary Poppins.
-¿Qué ocurre cuando todo el mundo se va, como estamos haciendo nosotros ahora?- le dijo Michael a Jane. 
Se sabía de memoria lo que ocurría, pero lo suyo era preguntárselo a Jane, porque, al fin al cabo, era su historia. 
Así que Jane se lo contó, y él fue añadiendo las partes que a ella se le habían olvidado.
-De noche, cuando todo el mundo se va a la cama... -empezó.
-Y salen las estrellas -añadió Michael.
-Sí, y aunque no salgan. Los pájaros bajan desde lo alto de San Pablo y se ponen a corretear por el suelo, mirando a ver si queda alguna miga para dejarlo todo bien limpio para la mañana siguiente. Y una vez que han hehco eso...
-Te olvidas del baño.
-Ah, sí...  luego se bañan y se peinan las alas con las patas. Y una vez que han hecho eso, dan tres vueltas volando alrededor de la cabeza de la Mujer de los Pájaros y después se posan.
-¿Se le posan en los hombros?
-Sí, y también en el sombrero.
-¿Y en la cesta donde guarda las bolsas?
-Sí, y algunos en las rodillas. Entonces, ella les alisa las plumas de la cabeza y le dice a cada uno que tiene que ser un pájaro bueno.
-¿Se lo dice en el idioma de lo pájaros?
-Sí. Y cuando a todos les empieza a entrar el sueño y ya no pueden aguantar despiertos, extiende sus faldones, como hacen las mamas gallinas con sus alas, y los pájaros, poquito a poco, se van metiendo debajo. Y en cuanto ha entrado el último, la Mujer de los Pájaros, haciendo unos ruidillos parecidos a los que hacen las gallinas cuando empollan, se arrellana  sobre ellos y los pájaros duermen allí hasta la mañana siguiente. 
Michael soltó un suspiro de satisfacción. Le encantaba esa historia y nunca se cansaba de oírla.
-Y todo eso es verdad ¿no? -dijo, como siempre solía hacer.
-No -dijo Mary Poppins, que a todo respondía siempre que "no".
-Sí -dijo Jane, que siempre lo sabía todo."

P. L. Travers, Mary Poppins. 

viernes, 10 de abril de 2015

Anatomy of a New Yorker cartoon





jueves, 9 de abril de 2015

Aunque nadie crea seriamente en él




"GENERALMENTE encontramos lo que buscábamos en el último bolsillo. És­te es un principio basado en una experiencia adoptada, creo, en todos los países y en todas las familias, aunque nadie crea seriamente en él."
Georg Christoph Lichtenberg


Escrito en un libro abandonado en Viaje





Vengo de Beja,
voy al centro de Lisboa.
No traigo nada y no encontraré nada.
Tengo el cansancio anticipado de cuanto no encontraré
y la nostalgia que siento no es del pasado ni del futuro.
Dejo escrita en este libro la imagen de mi designio muerto:
Fui como hierba, y no me arrancaron.

Fernando Pessoa, Un disfraz equivocado.


miércoles, 8 de abril de 2015

How to say something nice about someone's art when you have nothing nice to say



Ilustración de Wendy MacNaughton 




miércoles, 1 de abril de 2015

I am Morley




Entrevista a Enrique Vila-Matas



"Las citas tienen un interés especial, ya que uno es incapaz de citar algo que no sean sus propias palabras, quienquiera que las haya escrito."

Wallace Stevens


Possibilities




I prefer movies.
I prefer cats.
I prefer the oaks along the Warta.
I prefer Dickens to Dostoyevsky.
I prefer myself liking people
to myself loving mankind.
I prefer keeping a needle and thread on hand, just in case.
I prefer the color green.
I prefer not to maintain
that reason is to blame for everything.
I prefer exceptions.
I prefer to leave early.
I prefer talking to doctors about something else.
I prefer the old fine-lined illustrations.
I prefer the absurdity of writing poems
to the absurdity of not writing poems.
I prefer, where love’s concerned, nonspecific anniversaries
that can be celebrated every day.
I prefer moralists
who promise me nothing.
I prefer cunning kindness to the over-trustful kind.
I prefer the earth in civvies.
I prefer conquered to conquering countries.
I prefer having some reservations.
I prefer the hell of chaos to the hell of order.
I prefer Grimms’ fairy tales to the newspapers’ front pages.
I prefer leaves without flowers to flowers without leaves.
I prefer dogs with uncropped tails.
I prefer light eyes, since mine are dark.
I prefer desk drawers.
I prefer many things that I haven’t mentioned here
to many things I’ve also left unsaid.
I prefer zeroes on the loose
to those lined up behind a cipher.
I prefer the time of insects to the time of stars.
I prefer to knock on wood.
I prefer not to ask how much longer and when.
I prefer keeping in mind even the possibility
that existence has its own reason for being.

Wislawa Szymborska


Si queréis encontrar la calle del Cerezo




"Si queréis encontrar la calle del Cerezo, lo único que tenéis que hacer es preguntar al guardia que hay en el cruce. Cuando lo hagáis, se ladeará un poco el casco, se rascará pensativamente la cabeza y, señalando con un enorme dedo, enfundado en un guante blanco, os dirá:
-La primera a la derecha, luego la segunda a la izquierda, después otra vez a la derecha, y ahí está. Buenos días.
Y podéis estar seguros de que si seguís al pie de la letra sus instrucciones, ahí estaréis: en plena calle del Cerezo, con su hilera de casas a un lado, el parque al otro y, en medio, los cerezos que bailan mecidos por la brisa.
Si andáis buscando el número diecisiete -y lo más probable es que así sea, pues todo este libro trata precisamente de esa casa-, bien pronto la encontraréis. En primer lugar, porque es la casa más pequeña de toda la calle. Y, además, porque es la única que está un tanto destartalada y a la que no le vendría nada mal una buena mano de pintura. Ocurre que el señor Banks, su dueño, le dijo un día a la señora Banks que podría tener una casa bonita,limpia y cómoda o cuatro hijos. Pero no las dos cosas, porque no se lo podían permitir.
Y la señora Banks, tras pensárselo un poco, llegó a la conclusión de que prefería tener a Jane, que era la mayor, a Michael, que era el siguiente, y a John y a Barbara, que eran gemelos y fueron los últimos en llegar. Así quedaron las cosas, y, por eso, los Banks se mudaron al número diecisiete, junto con la señora Brill, para que se ocupara de hacerles las comidas; Ellen, para que pusiera la mesa, y Robertson Ay, para que cortara el césped, limpiara los cuchillos, sacara brillo a los zapatos y, como solía decier el señor Banks, "malgastara su tiempo y su dinero"."

P.L. Travers, Mary Poppins.


Get Lucky played by 10 Famous Guitar Players



I want to be evil




"I wanna be evil, I wanna be mad
But more that that I wanna be bad"

Hay un desconocido



Norman Rockwell “Triple autorretrato” (1960)

¡Qué extraño es verme aquí sentado,
y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar,
y oír como una lejana catarata que la vida se derrumba,
y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar!

¡Qué extraño es verme aquí sentado!
¡Qué extraño verme como una planta que respira,
y sentir en el pecho un pájaro encerrado,
y un denso empuje que se abre paso difícilmente por mis venas!

¡Qué extraño es verme aquí sentado,
y agarrarme una mano con la otra,
y tocarme, y sonreír, y decir en voz alta
mi propio nombre tan falto de sentido!

¡Oh, qué extraño, qué horriblemente extraño!
La sorpresa hace mudo mi espanto.
Hay un desconocido que me habita
y habla como si no fuera yo mismo.

Gabriel Celaya